domingo, 20 de mayo de 2018

Vínculo Emocional - Apego

Nota: Este contenido puede llegar a ser confrontante, pero es una gran oportunidad para vincularnos con nuestros hijos desde las emociones y no desde la conducta.

¿Saben qué es lo que más desea una persona en el mundo?

Efectivamente, ser amado y querido. Winnicot un autor quien me gusta mucho, habla del verdadero self. ¿Ustedes creen que alguien podría sacrificar su verdadero self (YO) con tal de ser amado? Permitamos que nuestros niños desarrollen un vínculo emocional seguro con nosotros, sin condicionar nuestro amor ante cualquier situación. Todos establecemos vínculos afectivos con las personas que nos rodean dentro del entorno donde nos desarrollamos, desde nuestro nacimiento. Uno de nuestros principales vínculos son nuestros cuidadores (mamá, papá, abuelos, nanas, misses) quienes nos ayudan a sentirnos cerca de alguien, seguros, protegidos, amados, respetados y tranquilos.

 El vínculo emocional es el más importante en la primera infancia (0 a 5 años) porque este vínculo les dará las herramientas necesarias para adaptarse, ya que proporciona seguridad y protección tanto física como emocional, necesaria para el desarrollo de su personalidad. Bowlby es el primer autor en desarrollar la teoría del apego. El apego en otros contextos puede llegar a tener un contexto negativo, como en el budismo donde la tendencia es desapegarnos de las cosas o situaciones que nos rodean. En este caso el apego tiene el significado contrario.

Durante la primera infancia es lo que el niño necesita sentir y establecer con la madre o el cuidador a cargo ya que este le dará la posibilidad de desarrollarse con seguridad emocional (autoestima) y saber que cualquier cosa que le pase el cuidador estará ahí para ayudarlo en las buenas y en las malas a entender lo que le sucedió y sentirse más tranquilo. Como todo en la vida, el apego también tiene un proceso de desarrollo que se va construyendo a través de la proximidad, constancia e interacción entre el adulto y el bebe/niño.

Primera etapa: Empieza a construirse. Los niños muestran mayor interés hacia sus cuidadores y personas cercanas.

Segunda etapa: Inicia la ansiedad de separación con las figuras de apego y ansiedad a personas extrañas. Es importante entender que esta angustia es real, darles contención, estructura, explicarles y prevenir lo que sucede los hará sentir mejor.

Alrededor de 1.6 a 2 años en adelante, junto con la aparición del lenguaje, los niños aprenden a predecir que mamá regresa cuando se ausenta.

No te pierdas el siguiente artículo de esta serie para seguir conociendo sobre esta teoría.

Conoce más sobre la teoría y tipos de apego en este estudio de la situación extraña de Ainsworth. 
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 Ana Paola Ríos Jassan. 
 Psicoterapeuta de niños, adolescentes y adultos. 
 Campus Interlomas
www.lomashill.com

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