lunes, 27 de agosto de 2018

Working in Centers

As a school, being constructivist involves applying different and innovative teaching and learning techniques. Centers is now our Lomas Hill’s Kindergarten teaching methodologies and we are proud to share why.


When students work in centers, they are able to develop different skills, which they are not, at the time, conscious about. They cooperate, learn from each other, share, take turns, manage time, choose to learn according to their interests, build, think, and communicate their thoughts and ideas amongst each other.





I had the opportunity of offering a full training program for our three Kindergarten campuses, and would love to share some of my experience. “It seems easy for the teacher to imply such activities”, said one of the Interlomas’s Teachers.

No, “easy” is certainly not a word that I would use for the teacher because planning and getting material together involves hours of hard work. However, when centers are well planned, the teacher has the entire time to focus on the students

 
We all learned that centers allow students to each have a twenty-minute long period with the teacher, with maximum, four more classmates. This allows personalized education to actually take place. As well, by working in centers, students are able to construct concept for their learning process from their classmates, more tan from the teacher, which is one of the main principles when it comes to Constructivism. Lastly, centers allow both fast and slow learners to have challenges, which they can overcome with effort and commitment.

The amazing part about training Lomas Hill’s Kindergarten teachers on such system, was finding out that all of them had already applied many of the principles of centers, without knowing their exact or professional name. Therefore, I must say that as a school, we do count with passionate, knowledgeable, prepared teachers, who impulse students to become better every day.


María José Plascencia Saavedra
Academic Principal / IB Coordinator 

domingo, 19 de agosto de 2018

La fórmula de un lunch perfecto.

Ya empieza las clases y una de las primeras cosas a las que nos comprometemos como mamás es a enviarles a nuestros hijos un lunch saludable, nutritivo y que les dé la energía para continuar con la jornada escolar, concentrarse y poder rendir en clases. 

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino (ENSANUT) publicada en 2016, así está estructurada la dieta de los escolares en México: aproximadamente el 80% consume regularmente bebidas azucaradas, sobre el 60% consumen botanas dulces y postres, y más del 50% cereales dulces. Una realidad muy triste, así que les comparto las recomendaciones para que seamos más consciente a la hora de prepararles su lunch. 

De todas las fuentes que he consultado sobre la correcta alimentación de los niños, y sobre lo que debe llevar un lunch escolar nutritivo y saludable, el Dr. Walter Willett Fredrick del Departamento de Nutrición de Harvard tiene las recomendaciones que sigo en casa y que te comparto:
  1. Incluye cualquier fruta fresca y de temporada: uvas, manzana, pera, melón, papaya, sandía, cualquier fruto rojo (fresas, arándanos, frambuesas), rodajas de plátano, mandarinas. Compra un cortador de galletas y hazlo divertido. 
  2. Incluye al menos dos verduras: palitos de pepino y zanahoria, brócoli, espárragos, calabazas, tomates cherries. ¡Agrega chicle piquín si así le gusta más! 
  3. Una proteína saludable, de origen vegetal. Opta por frijoles, edamames, nueces, garbanzos, semillas, mantequilla de cacahuate, hummus, un huevo hervido, queso fresco. Prepárala su sandwich favorito con mantequilla de cacahuate, rodajas de tomate y un poco de lechuga. Si prefiere, puedes agregar queso. 
  4. Carbohidratos complejos o granos integrales o enteros. Por ejemplo: pasta integral, pan y galletas saladas integrales, arroz integral, avena, amaranto y granos (frijoles, lentejas, garbanzos). Mézclales arroz integral o quinoa, con frijoles o lentejas. 
  5. Productos lácteos (opcional). Por ejemplo: leche sin sabor, yogur griego sin azúcar, pequeñas cantidades de queso como requesón y queso panela. Prefiere las leches de origen vegetal: coco, soya, arroz, almendras, leche de soya. 
  6. Incluye agua o una bebida comercial saludable. En mi caso, mi hijo mayor como practica soccer incluyo ambas cosas. En el caso de la bebida, opto siempre por una saludable envasada con tecnología de prensado en frío y de HPP (proceso bajo alta presión) que permita la conservación de las vitaminas, minerales y enzimas, por más tiempo, como son los jugos de JusLab. Además no contienen azúcar añadida ni conservantes. Son naturales y deliciosos. En casa el favorito de mis hijos es el de sandía, menta y chía . 
  7. Consiéntelos con un snack o postre saludable. Prepara sus galletas en casa de avena, linaza, ajonjolí, amaranto. Puedes buscar en tiendas orgánicas o de alimentos saludables opciones de galletas sin azúcar, ni conservantes. También las consigues en la parte de los dulces artesanales en los supermercados.  


Si te organizas bien y el fin de semana diseñas el menú de la semana del desayuno y el lunch, compras lo necesario, y dejas las frutas y verduras ya lavadas y envasadas, créeme que será muy fácil en las mañanas prepararte. Todo es cuestión de hábitos, y la buena alimentación de tus hijos debe ser nuestra prioridad.

Danielle Romero
Consultora en Nutrición


Semblanza: Danielle Romero es venezolana-mexicana, mamá, ingeniera de profesión, MBA por el ITAM, certificada como Integrative Nutrition Health Coach por el Institute for Integrative Nutrition de Nueva York, Diplomada en Nutrición Infantil por la Universidad del Colegio Latinoamericano de Educación Avanzada C.L.E.A, actualmente cursa una Maestría Internacional en Nutrición Infantil en Esneca Business School de España, columnista en la revista corposano, conferencista, activista y promotora de la alimentación infantil, escritora, influencer, y fundadora del espacio Jugos para el Alma, una comunidad conformada con más de 450 mil seguidores.


Fuentes consultadas: 
http://promocion.salud.gob.mx/dgps/descargas1/doctos_2016/ensanut_mc_2016-310oct.pdf

https://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/2016/09/21/back-to-school-fuel/

domingo, 12 de agosto de 2018

¡Qué miedo, un ciclo escolar nuevo!

Las vacaciones están a punto de terminar y se acerca el regreso a clases. Los papás se empiezan a poner nerviosos y en consecuencia los niños también. Presienten que algo va  a suceder, pero, muchas cosas emocionantes van a vivir, misses, compañeras, asistentes y puede ser que hasta escuela nueva. El adaptarse al nuevo salón o escuela, a los nuevos amigos, a la nueva rutina es todo un reto para ellos y por supuesto que habrá  situaciones que les causen angustia o ansiedad.
Pero de lo que deben estar seguros los papás, es que ellos escogieron el lugar adecuado para sus hijos, un lugar que tenga un ambiente que los estimule y los apoye en su desarrollo y que sea seguro.
Para los niños es un reto muy importante y para que esto sea exitoso, los padres de familia tienen que estar tranquilos y ayudarles en el proceso y para esto les doy algunos tips que pueden seguir.

TIPS:
  • Los padres de familia tienen ciertas expectativas y es normal que empiecen las dudas, la frustración porque no les tocó con su amigo, no le va a dar clases la miss que yo quería, quiero una cita con la directora porque no va a estar contento, pero, ALTO a todos esos pensamientos, nosotros como adultos tenemos que ser el ejemplo y darle seguridad a nuestros hijos y saber que los niños son adaptables y que van a estar bien. Hablen con ellos de lo divertido que va a ser el colegio, díganles los nombres de sus compañeros y de las misses, mantengan la calma y anticipen lo que va a suceder, es más, si tienen la foto de la miss se la pueden enseñar.
  • Anticipen, saquen el uniforme la noche anterior para que lo vea y sepa que se lo va poner para ir a la escuela, platiquen la nueva rutina: nos vamos a levantar a las 7:30, nos vestimos y nos vamos a la escuela, después de comer voy por ti. Si es una escuela nueva, llévalo para que la conozca antes de empezar las clases.
  • No a las mentiras, evitarlas es lo mejor. Yo sé que piensan que diciéndoles mentiras ellos se van a quedar más tranquilos, mentiras como: "te voy a esperar sentada aquí afuera, no me voy a ir, te voy a estar viendo,"  no son una buena idea, a lo mejor funcionan uno o dos días pero, cuando ellos se den cuenta de que eso no es cierto, imagínense, cómo van a confiar en ustedes cuando les digan que no va a pasar nada, la angustia que van a sentir, por eso las mentiras están prohibidas, es mejor ser honestos y decirles la verdad, por eso la anticipación, se los repito, es muy importante, es mejor decirles que los van a ir a dejar, platiquen que van a hacer ustedes mientras ellos estén en la escuela y que se la van a pasar muy bien igual que ellos.
  • Hagan una rutina, acuérdense que esto les da seguridad, desde el día anterior, llévenlos a buena hora a dormir para que tenga las horas de la descanso necesarias, implementen una rutina para dormir, cenar, levantarse y estar listos para la escuela, lleguen puntuales para que se involucre en el “warm  up", pasen por ellos más o menos a la misma hora siempre, sean rutinarios.
  • En la rutina de la mañana, por favor no lo pongan a ver la televisión o a jugar, seguramente esto va a hacer que llore y que no quiera ir al colegio, mejor platica con él, pónganle el uniforme, desayunen juntos, si es que lo hacen en casa, denle su mochila para que la cargue y salgan de casa sin  ninguna distracción.
  • La despedida, siempre es muy difícil, pero les recomiendo que sea corta y muy simple, puede ser un beso, un te quiero, un diviértete nos vemos al rato, pero ustedes tienen que estar tranquilos y demostrarles a sus hijos que la escuela es el mejor lugar en el que se pueden quedar. Puede ser que tu hijo llore y no se quiera separar, no te angusties, déjalo tranquilo,  y cuando vayas por él, refuerza las cosas positivas que hizo en el colegio, pregúntale a la miss o lee diariamente el daily.

Si lo dejas en el motor lobby juega con él, hagan adivinanzas de qué miss va a estar en la puerta recogiéndolo, qué amigo se va a encontrar al entrar, si todavía no habla tú dile qué miss crees que lo va a recibir, hazlo como juego y diviértanse.

La adaptación generalmente tiene una duración de 2 semanas, no se angustien si llora, denle seguridad y estén tranquilos de que pueden comunicarse al colegio para saber cómo está su hijo.

Disfruten mucho la entrada al colegio, es un paso muy importante para sus hijos, del cual aprenderán muchas cosas y se divertirán.

¡Que tengan un gran ciclo escolar 2018-2019!

Y ya saben si algo les angustia, pueden buscar a la Directora de su plantel para que los ayude y se sientan más tranquilos.

Lic. Mónica Cervantes Desouches
Dirección General Santa Fe 

miércoles, 8 de agosto de 2018

Educando con consecuencias - Parte 2

Qué hacer si mi hijo(a)…

NO quiere levantar los juguetes de su cuarto

1. Anticipar momentos, decirle al niño lo que puede suceder en caso de que no levante los juguetes.
2. Dar opciones y motivar a recogerlos de forma divertida.
3. De no lograrlo, aplicar consecuencia:

  • Recoger los juguetes y llevarlos a un lugar fuera de su alcance. “Si no los levantas tú, tendré que hacerlo yo pero los voy a guardar en un lugar donde no los puedas alcanzar”
  • Impedir que se haga otra actividad hasta que se recojan los juguetes “está bien, no quieres levantarlos, entonces no podremos jugar con otra cosa”.

4. Ser firme y no ceder a que se levante la consecuencia implementada.
5. Reforzar cuando se presente la conducta que esperas.

NO quiere meterse a bañar

6. Anticipar el momento en el que tendrá que dejar de jugar para meterse a bañar. De ser posible, utilizar un reloj (arena/cocina) que marque el tiempo que queda de juego. “Tenemos 5 min. más para jugar, cuando se acabe la arena tendremos que meternos a bañar”.
7. Dar opciones ayuda a que el niño elija alguna actividad simple para el baño. “Puedes entrar contento y bañar a tu muñeco o puedes entrar llorando”.
8. Ser firme y cumplir lo que anticipaste.
9. Reflexionar acerca de lo sucedido “Ves cómo era más divertido bañar al muñeco, la próxima vez te sugiero que lo hagas”.
10. Reforzar cuando se presente la conducta que esperas.

NO se quiere vestir para ir a la escuela

11. Anticipar el tiempo que tiene destinado para vestirse, explicándole que de no hacerlo tendrá que ir en pijama a la escuela. De ser posible, utilizar un reloj (arena/cocina) que marque el tiempo que queda de juego. “Es hora de vestirnos, tienes 10 minutos para hacerlo, si se nos acaba el tiempo tendrás que ir en pijama a la escuela.”
12. Dar opciones, motívalo para que le llame la atención realizar la actividad que le pides. “Puedes vestirte rápido y jugar un rato en lo que se acaba el tiempo o irte en pijama a la escuela”.
13. Ser firme y cumplir lo que anticipaste.
14. Reflexionar acerca de lo sucedido.
15. Reforzar cuando se presente la conducta que esperas.

Errores que debemos evitar:

  • No cumplir consecuencia: “La próxima si….”
  • Dar demasiadas oportunidades. “Es la quinta vez que te pido que…”
  • Dar elecciones falsas a los niños: “¿Quieres bañarte?, ¿Quieres ir a la escuela?”

El trabajar con consecuencias ayuda a los niños a integrar la conducta para repetir comportamientos positivos y evitar los negativos.

Pilar Márquez
Psicopedagoga
Ex-colaboradora en el Colegio Lomas Hill

domingo, 5 de agosto de 2018

Educando con consecuencias - Parte 1

Una consecuencia es una respuesta natural hacia alguna acción. En realidad, cada acto que realizamos conlleva alguna consecuencia positiva o negativa. Implementar esto, en la educación de nuestros hijos, nos ayudará a establecer límites en casa sin convertirnos en el ogro.

Lo primero que debemos hacer para establecer consecuencias, es decidir qué batallas se tendrán que luchar hasta el final. Las batallas que involucren alguna cuestión de seguridad, higiene o salud, son guerras ganadas, en donde la opinión del niño no tiene lugar. Son circunstancias que conllevan consecuencias naturales muy graves para los niños (silla del coche, actividad que implique riesgo físico, etc.)

Nuestros niños, aún no tienen la capacidad para entender lo que puede ser peligroso para ellos. Es por eso que debemos ser nosotros, los responsables de marcar este tipo de límites.

Para todas las demás batallas que lucharemos a lo largo de la vida de estos pequeños guerreros, existe una herramienta que puede ayudarnos a aplicar consecuencias funcionales. Así que cuando vayas a poner una consecuencia asegúrate que tenga las “4C´s”:

  • Congruente; que tenga relación con la acción que la provoco. Probablemente no sea la situación que más le pese al niño (como lo sería quitarle el iPad o la tele) pero al tener relación con la conducta es mucho más fácil que el niño la integre y por lo tanto no la repita.
  • Consistente; siempre que se presente la acción, se presente la MISMA consecuencia. Esto ayudará al niño a entender que pase lo que pase siempre recibirá la misma respuesta y por lo tanto evite realizar la acción que la desencadena.
  • Corta/Clara; seamos sinceros, a veces tendemos a exagerar un poco la consecuencia con el fin de que se escuche más fuerte y el niño reaccione. No obstante, aplicar una consecuencia muy larga, hace que se pierda el sentido de la misma y por lo tanto su integración.
  • Cumplible; la ley de oro. Si no lo puedes cumplir, ni se te ocurra decirle al niño. En ocasiones pensamos que si amenazamos al niño con una situación grave, entenderá y entrará en razón. No obstante, cuando decimos cosas que no cumplimos, les enseñamos un patrón a los niños de “lo que dice nunca pasa” y por lo tanto la autoridad y credibilidad que tenemos frente a ellos se va haciendo cada vez más débil.

Si las consecuencias que aplicas en casa, cuentan con estas 4C´s, es probable que sean mucho más efectivas que cualquier castigo. En el proceso de aplicación, es muy importante que:

  • Anticipes las posibles consecuencias.
  • Des opciones y motives a tu hijo a realizar las cosas de forma divertida.
  • Seas muy firme en la aplicación de consecuencias. 


Pilar Márquez
Psicopedagoga
Ex-colaboradora en el Colegio Lomas Hill