domingo, 28 de abril de 2019

¿Por qué muerden los niños?

Morder es una conducta normal y temporal en niños pequeños entre los 12 y 25 meses de edad.
No lo hacen con la intención de lastimar o agredir.

Es una manera de comunicar lo que necesitan o desean, ya que a esta edad no tienen el lenguaje suficiente para poder expresarse. Generalmente cuando adquieren más lenguaje los niños gradualmente dejan de morder.
En esta edad están aprendiendo a manejar sus emociones, por lo que pueden llegar a morder cuando están muy enojados, emocionados, frustrados o están recibiendo demasiados estímulos.
Puede ser que muerdan cuando se encuentran en una etapa de transición, como cuando dejan el biberón o con la llegada de un nuevo hermano.
También pueden morder cuando estén tratando de defender su espacio o quieren impedir que otro niño les quite un juguete.
Otra causa es cuando les empiezan a salir los dientes.

¿Qué hacer cuando muerden?

Es importante que le muestres nuevas formas de expresar sus deseos con palabras como: “mío” “¡no!”, y a expresar lo que necesita: “más” o “dame”. El niño tiene que aprender que las palabras tienen más impacto que las mordidas.
Sé firme con él/ella. Acércate viéndolo a los ojos y enséñale que no es adecuado que lastime a otros.
Si ha dejado alguna marca, muéstrale cómo ha lastimado, diciendo “mira, lo/la lastimaste, esto le duele mucho”.
Explícale lo sucedido a ambos niños, por ejemplo:
Al niño que mordieron: “Le quitaste el juguete a tu compañero y tu compañero te mordió”.
Al niño que mordió: “Te enojaste porque querías que te devolvieran el juguete”. De esta forma le estás nombrando la emoción que sintió.
Muéstrale al niño que hay cosas que sí puede morder, como un plátano o una mordedera.

Comprender las causas del morder nos ayudará a orientar a los pequeños e integrar conductas de comunicación adecuadas a su edad.


Vanessa Y. Reyes Herrera
Coordinación Psicopedagogía
Campus Santa Fe

Imagen by Envato

domingo, 21 de abril de 2019

Becoming a risk taker

One of the ten attributes of the IB learner profile is being risk taker, we are encouraged to teach our students in order to become more and more risk takers throughout their lives.   The IB defines being a risk taker, “We approach uncertainty with forethought and determination; we work independently and cooperatively to explore new ideas and innovative strategies. We are resourceful and resilient in the face of challenges and change.”

But the word risk can actually make us doubt and be afraid of trying, it faces us with adversity, the unknown, and that can be a really difficult challenge in today’s world.   I was browsing through the news this morning when I came up with a fantastic article written by Jill Griffin for Forbes magazine, titled “To Have A Great Career, Be A Risk Taker”. (1) Griffin states that every time we make a decision, we are taking risks; thus, we have to teach and practice the art of risk taking.   “The more you practice taking risks, the more comfortable you will become with the emotional discomfort that can accompany it.”


As educators, parents, teachers or any other role we might be playing, it is our responsibility to show our mentees how to take risks and learn from our decisions.   Take a three year old, for example, we have to let them decide if they should wear option a or b, once they do, have them stick to that decision even if it was not the best one possible and we know they would have been better off and more comfortable with the other.   These are the small decisiones we should be having them face in order to learn how to make better decisions.   Will they always be the right ones?   No, probably not, but we have to show them that making risks involves making mistakes and having the opportunity to learn from them in order to grow as persons. 

As mentors we have to become risk takers ourselves and  provide them with opportunities to practice and become more confident in taking risks.   As Griffin states “Thinking about your style toward risk-taking can lead to better self-understanding.” And isn’t that the ultimate challenge we want for our students and children?  A better understanding of themselves to become more confident and thus enjoy life even better.

Let’s practice making healthy decisions as a lifestyle in order to help our children learn by seeing and thus start taking risks in order to fulfill their best version in the world.


Miss Annette Muench
School Principal 
Colegio Lomas Hill 


https://www.forbes.com/sites/jillgriffin/2018/04/27/to-have-a-great-career-be-a-risk-taker/?utm_source=LINKEDIN_COMPANY&utm_medium=social&utm_content=2242767681&utm_campaign=sprinklrForbesMainLI&fbclid=IwAR1JphsbYK5EqIJejUZfYQuPoY5YfHzlS-VEirOz4bQN2dxKqKdSBIucItk#5659dfdf74a2

Image by Envato

martes, 9 de abril de 2019

Lo emocional, parte importante en el preescolar.

Llevo muchos años trabajando con niños en edad preescolar y estoy convencida de que la parte emocional es lo más importante en esta etapa y que con la parte emocional estable, lo académico viene de la mano.

Me pregunto, por qué los papás buscan colegios en donde a los 4 años los niños, lean, escriban, hagan sumas, restas y piensan que la parte académica es lo más importante para triunfar en la vida. Les quiero dar mi opinión, sin educación emocional, no hay oportunidad de resolver problemas y aprender.

En el nivel preescolar hay que ayudarles a los niños a identificar lo que sienten y en dónde sienten las emociones, en la panza, en la garganta, en la cabeza, ayudarles a reconocerlas, expresarlas y darles de tiempo para que la suelten y la identifiquen.

Es importante darles herramientas para regular las emociones y evitar la baja autoestima, inseguridad y comportamientos compulsivos.

La inteligencia emocional es la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar los estados
anímicos, es tener la destreza para saber que pasa en el propio cuerpo, qué sentimos, tener las
herramientas para reconocerlo y motivarnos a salir adelante, tener empatía y habilidades sociales.

El desarrollo de las emociones es más necesario que saber leer y resolver ecuaciones.

Debemos ayudarles a los niños a tener resiliencia y salir adelante cuando algo les angustia o no les gusta, acompañarlos en lugar de evitar que vivan experiencias en las cuales lloran, se frustran, se enojan, acompañarlos a identificar estas cosas, cómo seguir y expresar la emoción.

Claro que para lograr esto, debemos de tener una inteligencia emocional resulta y estar pendiente de las necesidades y emociones de los niños para ayudarlos a reconocerlas y acompañarlos a auto motivarse y seguir adelante.

Los padres de familia y maestros debemos escuchar, entender las necesidades de los niños y darles las herramientas, no minimizar lo que sienten y dejarlos expresarlo, quien no se ha sentido enojado alguna vez o triste, todos, son cosas que suceden y que tenemos que aprender a sentir y expresar.

Debemos ayudarlos para que identifiquen sus emociones y darles siempre opciones, las cuales les servirán toda su vida.

Ejemplos:

  • Estás enojado porque quieres jugar con el teléfono pero ahorita no te lo voy a prestar, puedes jugar
  • con el tren o con la muñeca, escoge alguno.
  • No te quieres bañar pero decide, te quieres bañar llorando o con un juguete feliz.

Siempre hay que hacerles ver que hay opciones y consecuencias en la vida.

Mónica Cervantes Desouches
Colegio Lomas Hill
Dirección Campus Santa Fe
Imagen Pixabay