domingo, 26 de enero de 2020

¿Cómo crear un mundo mejor?


Estos días he estado muy consternada por todo lo que está pasando en el mundo y me he puesto a pensar, trabajando con niños tan pequeños ¿qué podemos hacer para crear un mundo mejor?

Ver lo que está sucediendo en el mundo, me da mucha tristeza, la gente luchando entre ellas, gente inocente queriendo salir de las zonas de guerra, gente saliendo de sus casas por los incendios acontecidos en Australia, todo esto me hace recapacitar y valorar muchas cosas.  

Y pensar que es lo que le estamos dejando a los niños y por supuesto, que no es lo que me gustaría, ni para mis sobrinos, ni para los niños, ni para sus hijos y tampoco para mí, por lo que pienso que es momento de unirnos y trabajar por el bien común y por mejorar la vida para todos.


Sé que a veces pensamos que no podemos hacer nada ya que estamos muy lejos de los acontecimientos, pero eso no es cierto, yo creo que en nuestras manos está mucho más de lo que pensamos. 

Debemos ayudar a los niños a ser personas íntegras, responsables, felices, que ayuden, que se dejen ayudar, que amen, que se quieran y que se desarrollen personalmente, que respeten, que dialoguen, que no juzguen, que reflexionen, que no comparen, que sean empáticos, que vivan y todo esto se logra con el ejemplo y apoyándolos. 

Esto es algo que como padres y maestros, podemos hacer para crear un mundo mejor:
 

       Comprender que tus hijos no son tu enemigos: existen frases y actitudes hacia los hijos, con las que se va creando un espíritu de rechazo y cuando son adolescentes que pasan por momentos emocionalmente intensos y que necesitan a sus padres ya que se sienten solos, convierten en ENEMIGOS, esas frases como: “mi hijo que no me deja dormir”, “a mi hijo no le gusta lo que hago de comer”, “mi hija es super enojona y se queja de todo”, “mi hijo nunca quiere recoger los juguetes”, “mi hijo es un chillón”, “mi hijo es un mal portado”, etc, ¿les suenan? Estoy segura que sí y todas ellas te separan de tus hijos y además fomentan su inseguridad y su baja autoestima. Si la persona que más te quiere piensa eso de ti, imagínate ¿qué va a pensar el resto del mundo? Los hijos no son nuestros enemigos, son lo que más queremos en nuestra vida, que no se les olvide. Por favor desechen este tipo de frases y DEJA DE PENSARLO, mejor trabaja para acompañarlos, hablar de las cosas positivas, mejora la relación con ellos. 
       Los niños te necesitan cuando están felices pero también cuando están tristes y enojados, cuando se sienten bien y mal, te necesitan siempre, en todo momento. Los niños solo tienen a sus padres y personas cercanas para crear su personalidad y lograr vivir la vida que desean, por lo mismo, te pido que no te enojes o frustres cuando los niños actúan como ellos quieren o lo necesitan en ese momento, y no como a ti te gustaría que reaccionan. Por ejemplo, no te enojes cuando hagan un berrinche en el super porque no le compras ese juguete que tanto quiere, mejor acompáñalo a trabajar el enojo, a reconocerlo y a sacarlo de la mejor manera, ellos están aprendiendo a autorregularse y nosotros como adultos, queremos que se regulen solos, si a nosotros nos cuesta trabajo como adultos, imagínense a ellos. Cuando muerden o pegan, estén con ellos, viendo que fue lo que los motivó y ayúdenlos a sacar la emoción de la mejor manera, no se enojen con ellos y menos digan que son niños “mal portados”, los niños no se portan bien o mal, se portan como niños, están aprendiendo y nosotros como adultos debemos estar cerca de ellos para guiarlos y ayudarles. Los niños necesitan conocer sus propias emociones, vivirlas, experimentarlas, sentirlas, reconocerlas, utilizarlas, entenderlas, necesitarlas. Todo esto les va a ayudar a entender cuándo se puede y cuándo no, qué necesitan y qué no, qué quieren en realidad y qué no, lo cual es muy importante como adultos, no les den todo de inmediato, ni todo lo material. Si utilizas la fuerza y le dices cosas hirientes cuando él está expresando lo que siente y no sabe como hacerle, no le vas a enseñar nada bueno, al contrario, le vas a enseñar a comerse sus sueños, a que no puede llorar, a que no se puede enojar y que ustedes solo están para llevarlos a la escuela, a la clase de natación y darles de comer. Por eso tienes que estar allí en lo bueno y en lo malo. 
       Es importante que no les hagas y digas lo que no te gustan que te hagan y digan. A ti no te gusta que te griten y tú les gritas, no te gusta que te digan mentiras y tu mientes, no te gusta comer brócoli, pero ellos sí lo deben comer, no te gusta que estén descalzos por la casa pero tú sí estás descalzo, no te gusta que te amenacen, pero tú sí amenazas, tú eres el modelo y todo lo que tú hagas ellos lo van a hacer. Esfuérzate por ser mejor persona cada vez, para que ellos imiten esto de ti. 
       No los compares, todos somos ÚNICOS, irrepetibles, inigualables, brillantes, excepcionales. Deja de compararlos y usar frases como: “tu hermana sí come muy bien, en cambio tú no comes nada”, “tu hermano se porta muy bien” “quisiera que fueras igual de bien portado que tu hermano”, “tu hermano sí recoge los juguetes muy bien después de usarlos” saca esas frases de tu repertorio, acéptalos como son y ayúdales a ser mejor personas. 
       No sigas la frase de “en la vida se aprende a golpes”, lo que necesitan es apoyo, amor, empatía y respeto, no golpes. Cuando lleguen los verdaderos golpes de la vida, hay que ir para adelante ya que cuando los apoyamos en lo bueno y malo, ellos estarán listos para sobrepasar los golpes de la vida y viendo que cada momento es de aprendizaje. 
       Conócete a ti mismo para poder educar de una manera correcta, es importante ser consciente de tus aciertos y errores, de tus sueños cumplidos o incumplidos, de tus emociones, de lo que te gusta y no te gusta, es importante trabajar con nosotros, con nuestra infancia, trabaja en ti, sin descuidarlos y mejorar tu bienestar emocional, sólo así serás un buen ejemplo para tu hijo.

       No has traído a tu hijo al mundo para discutir y gritarle todo el tiempo, en esos momentos en los que sientas ganas de discutir y gritar, salte de la escena y respira, procesa lo que sientes, lo que quieres, lo que necesitas, regresa a la realidad y date cuenta que no vale la pena discutir, enojarse, ni gritar. Vida solo hay una y hay que disfrutarla. Claro que es importante hablarle calmadamente de lo que sientes y porque te enojaste, pero sin agredir y siempre hablando de ti, no de lo que ellos te hicieron sentir. Dile: "me enojé porque no me ayudaste a recoger tus juguetes" en lugar de decirle, "me haces enojar porque no obedeces".

       La violencia genera violencia. Violencia son gritos, golpes, castigos, insultos, ignorarlos, no mostrarles atención, compararlos, etiquetarlos, no acompañar sus emociones, exigirles que hagan lo que tú quieres, amenazarlos, obligarlos a comer, etc. Empieza a tratarlos como se merecen, desecha lo incorrecto y vete por el camino de lo correcto, si quieres hijos que no sean violentos en el presente y en el futuro, deja de utilizar la violencia.

  

El mundo, el planeta en el que vivimos depende de los niños y los hijos de nuestros hijos, es importante educarlos en un entorno de respeto propio y mutuo y esto será lo que integrarán y lo que les ayudará a ser adultos de bien.  
Puede ser que veas esto como un imposible, pero siente que tienes la responsabilidad en tus manos y la gran suerte de ayudar a que este mundo sea mejor, de hacer niños felices, responsables y amorosos ya que de eso se trata la vida, el tiempo vuela y vida solo hay una. 




Mónica Cervantes 
Directora Campus Santa Fe


lunes, 20 de enero de 2020

Trata a tus hijos con cuidado: están hechos de sueños

Tener hijos es una felicidad y bendición que jamás imaginamos, pero a la vez se vienen retos y enseñanzas que los padres de familia deben hacerles llegar para que sean personas de bien. A veces no sabemos qué hacer para que los niños crezcan felices. Esto es difícil porque creemos que les damos felicidad cuando les compramos eso que tanto les gustó y en realidad no es así, les podemos dar lo mejor de otra manera, no dándoles puras cosas materiales.

Los niños son pequeños y no entienden las reglas por lo que es muy probable que sean bastante revoltosos y hagan un desastre en la casa con sus juguetes, que se comporten como osos pandas, pero esto es normal y los adultos debemos estar presentes para ayudarlos a auto regularse y controlarse, sin enojo, pero sí con firmeza.

Los niños en edad preescolar tienden más a jugar, que a estudiar y no es porque no les guste el estudio sino que se trata simplemente de sus sueños, de los cuales, los adultos a veces no nos damos cuenta.

Es probable que cuando le preguntes a un niño que quiere ser de grande, te responda con algo que para ti puede ser imposible, algo que no te cabe en la cabeza y puede ser que ese sea su sueño, pon mucha atención a lo que dice, ya que con el paso del tiempo, los niños van forjando sus sueños y los padres de familia deben impulsarlos a perseguirlos y no buscar matar esa pasión que tienen, porque si, cada uno nacemos para un fin. 

¿Cuántas personas no se han querido graduar de una carrera y por la orden de sus padres o de alguien más cambiaron de parecer y se graduaron de otra cosa y no son buenos en esta? Hay muchos casos de este tipo. 

Puede ser que a un niño le vaya mejor en dibujo que en matemáticas y los padres creen que es importante reforzar matemáticas, cuando es en realidad el dibujo lo que le hace feliz y no lo impulsan en esta actividad. Los castigan por las malas calificaciones en materias académicas, pero si les va bien en otras materias no importa, aunque a ellos les gusten y las disfruten. 

Debemos entender que cada niño es diferente y que no todos van a querer hacer lo mismo que nosotros, ni que sus hermanos, tíos o abuelos, amigos, niños “exitosos o listos”. Nosotros ya somos adultos y ya vivimos nuestra vida, está bien corregirlos y guiarlos pero siempre hay que impulsarlos a seguir lo que les apasiona, no desviarlos del camino ya que puede ser que más tarde te lo reprochen.

A veces, criticamos lo que hacen y esto no debería de suceder, los niños están llenos de sueños, ellos quisieran ser hasta astronautas, tu solo déjalos ser, y apóyalos, cuando crezcan y maduren, ya entenderán lo que en realidad debe hacer, pero mientras, trata de que siga con lo que le apasiona, es el mejor regalo y el mejor trato que les puedes dar, ya que es una muestra de amor de los padres a los hijos, más que amarlos y educarlos, el dejarlos perseguir sus sueños, por más absurdos que nos parezca, les dará mucha felicidad.

Es importante siempre estar presente para él o ella, permítele sentirse amado. Algunos consejos que te puedo dar son:

       Miralo a los ojos cuando le estés hablando.

       Trata de bajarte a su nivel cuando quieras decirle algo.

       Pregúntale a menudo cómo se siente: se sentirá escuchado y a su vez, aprenderá a observar sus sentimientos y emociones y verá tu interés por él.

       Al regresar de la escuela evita preguntarle ¿cómo te fue? ya que el se siente importante como individuo y no por lo que hace.

       Recuerda siempre que no es un adulto, es un niño y por ende debes tratarlo como tal y hacerlo de buena manera, son más débiles y frágiles, en todos los aspectos

       Procura que siempre se mantenga en un lugar lleno de armonía, evitando las discusiones frente a ellos, esto les dará más seguridad y serenidad.

       No les compares, al hacerlo solo perderá la confianza en sí mismo.

       Mantén su autoestima alta, siempre que sea necesario dile lo orgullosa que estás de el, es más puedes incluso invitarlo a ayudarte, las experiencias le ayudarán a entender cómo son las cosas. Por ejemplo, invítalo a ayudarte en la cocina y decirle con amor que debe tener cuidado y déjalo tocar la olla con agua tibia, esto responderá su curiosidad.

       Estar siempre alerta de sus miedos cuando te los expresan, no los ridiculices, ni te burles ya que así sus temores no trascenderán, son tus hijos y debes amarlos tal como son.

       Lo más importante comparte con él el tiempo que puedas, pero que sea tiempo de calidad, salgan a un parque, hablen, diviértanse, todo esto estrechará sus lazos.


Haz las cosas bien en la infancia y luego verás en la adultez el resultado de tu amor.



Mónica Cervantes D. 
Dirección Campus Santa Fe

lunes, 13 de enero de 2020

¿Qué tan importante es la tarea en verdad?


¿De qué nos sirve la tarea? 
¿Realmente marca una diferencia en nuestra vida académica? ¿Nos guía hacia la excelencia?  

Estas son algunas de la muchas preguntas que nos hacemos los alumnos de todos los niveles educativos. Los que la tenemos que hacer cada día e invertir enormes cantidades de tiempo sólo para entregar tareas, trabajos y proyectos que muchas veces son repetitivos, que carecen de sentido; que no están orientados a educar y dar algo de valor. Muchas veces las tareas escolares son trabajos sin sentido que no nutren nuestras mentes.  

La tarea escolar quita tiempo de otras actividades, hobbies o intereses fuera de lo académico que el alumno puede tener. Estos intereses también nutren la educación integral de alumno, le permiten desarrollar habilidades cognitivas, lingüísticas, artísticas, así como destrezas físicas muy necesarias para el éxito futuro. Las tareas merman el tiempo que podemos utilizar para desarrollar otras cosas, otros gustos: esto genera el efecto contrario que se busca en las escuelas que es el amor al aprendizaje. Cuando las tareas carecen de sentido lo que se genera en los alumnos es tedio y fastidio por todo lo relacionado con lo escolar.   


La carga excesiva de trabajo usualmente termina en estrés y ansiedad en los alumnos. En su documento “Nonacademic Effects of Homework in Privileged, High-Performing High Schools”, Denisse Pope, académica de la escuela de post-graduados de Stanford, encontró que 56% de los estudiantes entrevistados durante su estudio consideran su fuente principal de estrés las tareas.  

Este estrés constante puede llevar al posible desarrollo de problemas psicológicos más adelante en la vida, mismos que los pueden incapacitar para ejercer sus profesiones o vivir una vida saludable y feliz. Es innegable que el problema actual que vivimos en nuestras sociedades inmersas en el agobio y la depresión. Adicionalmente, la salud generalmente también se ve afectada, según encontró Pope. La carga excesiva de trabajo lleva a pérdida de sueño así como otros problemas de salud como dolores de cabeza, problemas estomacales e incluso pérdida de peso.   

Por otro lado, Pope también encontró en su estudio que más tarea significa menos tiempo para la familia, amigos y actividades extracurriculares. Adicional a todas estas afectaciones, también se ve dañado el ambiente familiar. Los padres intentan ayudar a sus hijos a resolver sus tareas de la escuela. De entrada, estas ayudas imposibilitan a los niños a desarrollar responsabilidad y autonomía. Los padres ya han hecho manifestaciones en españa por la eliminación de las tareas ya que dichas están afectando su ambiente familiar.  

También es una carga importante para los profesores que tienen que invertir una larga porción del dia fuera del tiempo laboral en el que les paga. Esto les quita tiempo de sus vidas la cuales no es lo mismo a un niño que perdió su clase fútbol, a que el profesor tarda días en poder completar una serie de calificaciones ya que tiene otro trabajo por la tarde o tiene compromisos a los que no pueda faltar. Como hablamos anteriormente, los niños no toman nada de las tareas al hacerlas al aventón, la cual tendrá que ser revisada por el profesor, y la verdad, ¿quién quisiera tener que revisar el mismo reporte, que en algunas ocasiones está igual de mal hecho? absolutamente nadie.  

Alfie Kohn autor del libro “THE HOMEWORK MYTH: WHY OUR KIDS GET TOO MUCH OF A BAD THING” en su artículo de edutopia “Homework, no proven benefits” menciona un dato aún más alarmante: No existen estudios que demuestran que la tarea tenga algún beneficio académico. Su postura es crítica no sólo hacia el sistema educativo, sino hacia la humanidad completa: seguimos dejando tarea, porque así fueron criados nuestros profesores, nuestros padres y todo aquél que vino antes que nosotros. ¿acaso será posible, que dejar tarea sea tan solo un reflejo de lo esperado, a pesar de que nadie ha hecho un estudio para probar su utilidad? Quizás es momento de pensar diferente.  

Afortunadamente la Organización Mundial de la Salud (OMS), por medio de sus representantes en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), está realizando las peticiones y diligencias necesarias para eliminar por completo las tareas escolares de cualquier sistema educativo que se encuentre registrado de manera oficial.   

La tarea es innecesaria porque no aporta valores ni aprendizajes significativos a lo largo de la vida del alumno, también causa problemas de salud en el niño como estrés, ansiedad y depresión que le daría al alumno a la larga. Es por eso que debería ser cuestionada la verdadera utilidad de la tarea en las instituciones educativas y en todo caso eliminarlas, y esa es nuestra tarea.   

Fuentes: 

Stanford University, C. B. P. (2016, April 16). Stanford research shows pitfalls of homework. Retrieved October 29, 2019, from https://news.stanford.edu/2014/03/10/too-much-homework-031014/​.  

Kohn, A. (2006, October 19). Homework: No Proven Benefits. Retrieved October 29, 2019, from https://www.edutopia.org/no-proven-benefits.

Bárbara Sánchez Resa
9o. Grado
Colegio Lomas Hill

lunes, 6 de enero de 2020

La importancia de ayudar​

El que parte y comparte recibe la mejor parte; este, es un dicho muy famoso y muy cierto porque, si nosotros damos, si nosotros ayudamos, no solo recibiremos ayuda de regreso sino que, se queda en nuestra conciencia la bonita labor que hicimos y nos alegra el corazón.

Por eso hablaré de la importancia de ayudar. Ayudar no es algo sencillo; en cambio, es algo muy complicado como cualquier valor.  Algo muy bonito que está escrito en el Antiguo Testamento: cuenta que Dios creó el mundo en seis días y el séptimo descansó. El primero separó la luz de la oscuridad y dijo “Fue bueno”, así muchos otros días como el tercero en el que creó las plantas y dijo “y fue bueno”, pero sólo dos días no dijo “y fue bueno”, uno de esos fue el sexto, el día que creó al hombre.   Esto significa que las plantas tienen su función; no pueden hacer ni más ni menos, no pueden hacer ni bien ni mal; tienen su función y son buenas pero, por otro lado, está en nosotros, como seres humanos poder hacer el bien o el mal, podemos mejorar o podemos empeorar, podemos hacer más de lo que creemos que podemos o, podemos no hacer nada.
Tenemos como obligación ayudar al planeta, mejorarlo; continuar la creación y será hasta entonces que Dios dirá “y fue bueno”.

Sí, hemos ayudado al planeta de diferentes formas pero, también lo hemos empeorado; no sólo me refiero a la contaminación, sino a las guerras, el pensar que tus creencias o costumbres son mejores que otras y por eso discriminar o maltratar al otro.   Porque hay lugares donde la gente puede vivir con lujos, mientras que en otros, más de la mitad del país sufre de hambre.

Porque todavía existe el racismo y el antisemitismo; porque la gente piensa que las personas que se ven de tal forma son malas o ladrones, cuando ni siquiera las conoce y lo dice porque se los contaron. Esto sucede porque no nos comprendemos ni nos respetamos. ¡No nos ayudamos!

Sara Harari
Alumna de 7o. Grado