lunes, 20 de enero de 2020

Trata a tus hijos con cuidado: están hechos de sueños

Tener hijos es una felicidad y bendición que jamás imaginamos, pero a la vez se vienen retos y enseñanzas que los padres de familia deben hacerles llegar para que sean personas de bien. A veces no sabemos qué hacer para que los niños crezcan felices. Esto es difícil porque creemos que les damos felicidad cuando les compramos eso que tanto les gustó y en realidad no es así, les podemos dar lo mejor de otra manera, no dándoles puras cosas materiales.

Los niños son pequeños y no entienden las reglas por lo que es muy probable que sean bastante revoltosos y hagan un desastre en la casa con sus juguetes, que se comporten como osos pandas, pero esto es normal y los adultos debemos estar presentes para ayudarlos a auto regularse y controlarse, sin enojo, pero sí con firmeza.

Los niños en edad preescolar tienden más a jugar, que a estudiar y no es porque no les guste el estudio sino que se trata simplemente de sus sueños, de los cuales, los adultos a veces no nos damos cuenta.

Es probable que cuando le preguntes a un niño que quiere ser de grande, te responda con algo que para ti puede ser imposible, algo que no te cabe en la cabeza y puede ser que ese sea su sueño, pon mucha atención a lo que dice, ya que con el paso del tiempo, los niños van forjando sus sueños y los padres de familia deben impulsarlos a perseguirlos y no buscar matar esa pasión que tienen, porque si, cada uno nacemos para un fin. 

¿Cuántas personas no se han querido graduar de una carrera y por la orden de sus padres o de alguien más cambiaron de parecer y se graduaron de otra cosa y no son buenos en esta? Hay muchos casos de este tipo. 

Puede ser que a un niño le vaya mejor en dibujo que en matemáticas y los padres creen que es importante reforzar matemáticas, cuando es en realidad el dibujo lo que le hace feliz y no lo impulsan en esta actividad. Los castigan por las malas calificaciones en materias académicas, pero si les va bien en otras materias no importa, aunque a ellos les gusten y las disfruten. 

Debemos entender que cada niño es diferente y que no todos van a querer hacer lo mismo que nosotros, ni que sus hermanos, tíos o abuelos, amigos, niños “exitosos o listos”. Nosotros ya somos adultos y ya vivimos nuestra vida, está bien corregirlos y guiarlos pero siempre hay que impulsarlos a seguir lo que les apasiona, no desviarlos del camino ya que puede ser que más tarde te lo reprochen.

A veces, criticamos lo que hacen y esto no debería de suceder, los niños están llenos de sueños, ellos quisieran ser hasta astronautas, tu solo déjalos ser, y apóyalos, cuando crezcan y maduren, ya entenderán lo que en realidad debe hacer, pero mientras, trata de que siga con lo que le apasiona, es el mejor regalo y el mejor trato que les puedes dar, ya que es una muestra de amor de los padres a los hijos, más que amarlos y educarlos, el dejarlos perseguir sus sueños, por más absurdos que nos parezca, les dará mucha felicidad.

Es importante siempre estar presente para él o ella, permítele sentirse amado. Algunos consejos que te puedo dar son:

       Miralo a los ojos cuando le estés hablando.

       Trata de bajarte a su nivel cuando quieras decirle algo.

       Pregúntale a menudo cómo se siente: se sentirá escuchado y a su vez, aprenderá a observar sus sentimientos y emociones y verá tu interés por él.

       Al regresar de la escuela evita preguntarle ¿cómo te fue? ya que el se siente importante como individuo y no por lo que hace.

       Recuerda siempre que no es un adulto, es un niño y por ende debes tratarlo como tal y hacerlo de buena manera, son más débiles y frágiles, en todos los aspectos

       Procura que siempre se mantenga en un lugar lleno de armonía, evitando las discusiones frente a ellos, esto les dará más seguridad y serenidad.

       No les compares, al hacerlo solo perderá la confianza en sí mismo.

       Mantén su autoestima alta, siempre que sea necesario dile lo orgullosa que estás de el, es más puedes incluso invitarlo a ayudarte, las experiencias le ayudarán a entender cómo son las cosas. Por ejemplo, invítalo a ayudarte en la cocina y decirle con amor que debe tener cuidado y déjalo tocar la olla con agua tibia, esto responderá su curiosidad.

       Estar siempre alerta de sus miedos cuando te los expresan, no los ridiculices, ni te burles ya que así sus temores no trascenderán, son tus hijos y debes amarlos tal como son.

       Lo más importante comparte con él el tiempo que puedas, pero que sea tiempo de calidad, salgan a un parque, hablen, diviértanse, todo esto estrechará sus lazos.


Haz las cosas bien en la infancia y luego verás en la adultez el resultado de tu amor.



Mónica Cervantes D. 
Dirección Campus Santa Fe
www.lomashill.com

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