lunes, 17 de febrero de 2020

La importancia de contarles cuentos a los niños


El leerles un cuento a nuestros hijos todas las noches, es más que una simple actividad para arrullarlos, puede beneficiar de manera importante tanto a ellos como a nosotros.

       Al leerles estimulas su lenguaje e imaginación.

       Consigues relajarte y relajarlo creando un vínculo más fuerte entre ambos.

       Al escucharlos se favorece la reflexión al hacer inferencias, preguntándoles ¿Qué crees que va a pasar? 

       En un cuento siempre encontraremos un mensaje y puede llevarnos a comprender el impacto de acciones, a través de un personaje. 

       Les ayuda a compartir sus propios temores, en muchos cuentos los niños pueden identificarse con los protagonistas e ir aprendiendo a identificar sus emociones.

       El cuento es una de las bases para el desarrollo intelectual, al contarle una historia podemos lograr que entienda las cosas con mayor rapidez, que su cerebro trabaje con mayor certeza, se estimula su memoria y ganas de expresarse.

       Desarrolla y amplía sus capacidades de percepción y comprensión, así como su sensibilidad.

       El niño se siente feliz porque sus padres están con él, dedicándole tiempo.

       Fomentar la lectura y el amor por los libros, aumenta el interés de conocer más historias.

       El niño aprende más palabras, su vocabulario es más amplio, por lo consiguiente se refleja en su desempeño escolar.

       Los niños a quienes frecuentemente les leen cuentos, saben escuchar, ponen atención, elementos muy necesarios para un buen aprendizaje.

       Es una medida efectiva para tranquilizar, sobre todo cuando están muy inquietos o ansiosos.

       Ayuda a sus hijos a conciliar el sueño y les prepara para que descansen por más tiempo.

       A través de un cuento, nutrimos la relación con nuestros hijos, favoreciendo su confianza y así como contamos historias, podemos conversar cosas cotidianas o situaciones difíciles, pudiéndose orientar o apoyar.

A través de la lectura de cuentos, favorecemos las áreas de desarrollo en nuestros hijos, además pueden aprender sobre historia, vida humana y animal, colores, números, letras, otro idioma, sin que les resulte aburrido.  

Lic. Leticia García Méndez
Coordinación de Afterschool Santa Fe 
www.lomashill.com

lunes, 10 de febrero de 2020

El sano desarrollo emocional.

En Lomas Hill estamos profundamente comprometidas con el sano desarrollo emocional de las niñas y de los niños, es muy importante para nosotras comprender efectiva y asertivamente las necesidades emocionales de sus hijos. 

Sabemos claramente que en la primera infancia (0-3 años), los niños comienzan a crear un concepto de sí mismos y la información que ellos obtengan del exterior impactará significativamente en las habilidades intrapersonales que desarrollen a lo largo de su vida. 

Es cierto, no podemos lograr que todo sea perfecto y controlar toda la información que llegue a nuestras niñas y niños, pero lo que sí está en nuestras manos, es contribuir y acompañarlos incondicionalmente a que confíen en sí mismos y que sepan que ante cualquier reto o dificultad podrán estar bien. 

A continuación, les compartimos 8 tips efectivos para cultivar la confianza en las niñas y en los niños. 


1.     Cultivar la autenticidad como adultos: ser verdaderos en lo que hacemos y decimos. La congruencia en el decir y el hacer es la base del desarrollo de la confianza en toda relación humana. Enseñemos esto desde la infancia. Cumplir con los límites que nosotros mismos establecemos es de suma importancia.

2.     Escuchar en profundidad: tenemos que ponernos a la altura de los niños y niñas, mirarlos a los ojos y agarrar sus manos mientras los escuchamos o decimos algo importante.

3.     La base del autoestima es la vinculación afectiva: Manifiesten su cariño y ternura incondicionalmente y sean lógicos, claros y firmes en los límites. 

4.     Elogiar sinceramente y cultivar la motivación intrínseca: por ejemplo, es más efectivo decir: “Veo que has estado muy concentrado(a) haciendo este rompecabezas, ¿verdad? ¡Maravilloso!” es mucho más informativo para el niño o la niña que decir: “Buen trabajo.”, “Eres súper lista.” 


      5.     Tener paciencia. Los niños y las niñas no procesan la información tan rápido como nosotros, tenemos que ser pacientes ya que pueden tardar de 4 a 7 seg. en procesar una indicación o instrucción. Expliquemos y ayudemos con delicadeza. Los niños no tienen por qué sufrir nuestra prisa o desorganización.

6.     Permitamos que tomen algunas decisiones que sean oportunas en función a su edad mientras les brindamos opciones: “¿Este día usarás el pantalón café o el verde?, ¿Recogerás tus juguetes a las 4:30 o a las 5:00? ¡Ya son las 5:00, es hora de ordenar.!”

7.     Manifestar interés e ilusión por el trabajo, así como una actitud positiva hacia la vida; los niños lo captan y esto los estimula, tanto a nivel escolar como personal, a motivarse y avanzar. 

8.     Apoyemos cualquier actitud que indique aumento de independencia: a veces queremos hacer las cosas por ellos, seamos respetuosos de la iniciativa que manifiesten y permitamos que pongan en práctica todas sus habilidades, aunque se puedan ensuciar o tirar algo.

  

 Aida Victoria Soto 
www.lomashill.com

lunes, 3 de febrero de 2020

Desarrollar la responsabilidad en nuestros hijos.



En esta era de la información constante es muy simple obtener aquello que deseamos a la velocidad de un "click". Las sociedades de la información traen consigo una sensación de inmediatez que no se había vivido en épocas anteriores. Es un mundo nuevo y que nos abre cantidad de oportunidades de seguir aprendiendo, de perfeccionar nuestra visión del mundo y ampliar nuestros horizontes.

Este rápido acceso a los datos, por el otro lado, nos ha hecho perder la capacidad de tolerar y ser pacientes. Exigimos respuestas con la misma velocidad con la que podamos descargar un libro o una noticia; y muchas veces nos frustramos si no obtenemos tal aceleración en nuestra búsqueda de datos. Con nuestros hijos pasa lo mismo.

Hoy por hoy queremos rápidamente resolverles la vida: darles las respuestas y las soluciones de cada una de las situaciones que se les presentan. En la prisa cotidiana muchas veces los papás preferimos anudar las agujetas de los tenis, servirles un vaso con agua, disculparlos con otras personas, o lo que sea, simplemente porque "es más rápido". Muchas veces esto no es intencional, es la reacción natural y rápida que nos "brota" de forma natural al ser padres de familia.

Lo ideal es hacernos la costumbre de regresar las responsabilidades a nuestros hijos, intentar detener el impulso primario de solucionar y, darles la oportunidad a ellos. Este es un proceso que toma tiempo y que quiere práctica, pero que los resultandos redundan en beneficios para nuestros hijos.

Ayudémosles a convertirse en seres humanos independientes, capaces de enfrentar los retos y la vida con todas sus oportunidades. Generemos criterio para la toma de decisiones y que sean felices.

Los invito a consultar el siguiente artículo del Blog "Etapa Infantil". Contiene una tabla de tareas del hogar para que los chicos realicen en diferentes edades. Es un recurso invaluable que les puede acompañar para trabajar la independencia y la responsabilidad.

Mariana Resa Romo

Vice-principal

IB Coordinator
www.lomashill.com