lunes, 16 de marzo de 2020

¿Qué es el constructivismo?



La misión de la educación es la formación para poder convertirnos en seres racionales, autónomos y solidarios. Las corrientes pedagógicas surgen buscando encontrar respuestas a la correcta formación de los seres humanos, una de estas corrientes es el constructivismo.

El constructivismo tiene su origen en la primera década del siglo XX con Jean Piaget surgiendo de la pregunta ¿cómo aprende el hombre? Se coloca como un nuevo paradigma educativo. Las ideas de Piaget y Vigotsky son referentes básicos en la estructuración de un pensamiento constructivista en el ámbito educativo. 

Este modelo expresa que el conocimiento sucede como un proceso de construcción interior, permanente y dinámico a partir de las ideas previas del estudiante; estas ideas están constituidas por sus propias experiencias o creencias, que en función del contraste, comprensión de un nuevo saber o información va transformando esquemas hacía estados más elaborados del conocimiento que van adquiriendo con la mediación del docente mayor sentido en sus propios esquemas, lo que se conoce como aprendizaje significativo. El constructivismo plantea que los seres humanos, en comunidad, construyen sus conocimientos sobre el mundo y estos van evolucionando y cambiando. 


El maestro con su experiencia irá guiando de la mano al alumno para que este puede dejar su papel de receptor de conocimiento y adquiera la responsabilidad de su propia formación intelectual. Todo alumno debe construir y todo docente debe fomentar el análisis crítico de las ideas con el mismo fervor que las construye e impone en los alumnos.

El término constructivismo de cierta manera a cumplido la función de ser una palabra que puede ser utilizada para muchas definiciones debido a que en torno al concepto existe una gran diversidad de enfoques y propuestas. El constructivismo es el movimiento que en su tiempo asumió una actitud transformadora de los procesos escolares. Los pensadores buscaban respuestas a la pregunta de cómo desarrollar una crítica razonada que contribuyera a la transformación de la estructura y las prácticas conservadoras de la escuela. Así mismo, el constructivismo surge como una alternativa necesaria a la fuerte presencia que produjo el conductismo radical. 

Según Piaget el proceso de construcción del constructivismo es uno de reestructuración y reconstrucción en donde el conocimiento nuevo se genera de aquellos previos con los que ya contamos; lo nuevo siempre se construye a partir de lo ya adquirido y esto es lo que ayuda a trascender. El objetivo de la enseñanza es el de construir estructuras de pensamiento y por medio del dominio de estas es que se permite la comprensión de los diferentes contenidos. Sin embargo, Piaget menciona que existen limitaciones a esta teoría, la primera refiriéndose a que hay escasa o nula atención a los contenidos específicos y la segunda que el alumno construye por descubrimiento relativamente autónomo partiendo de las experiencias y situaciones que el docente propone como ayuda. 

Cuando hablamos de constructivismo se debe aclarar que este dentro de un aula se construye gracias a un proceso de interacción entre los alumnos, el docente y el contenido, estos tres componentes de manera interrelacionada y no aislada. La escuela es un lugar con un contexto específico en el que la enseñanza y el aprendizaje se producen de una determinada manera y obedecen a metas específicas. A esto se debe aunar que existen factores que se suman a la actividad constructiva del alumno (sus ideas previas, la predisposición y la motivación con las que cuenta) como son los mecanismos de influencia o de ayuda pedagógica que les permite construir o actualizar dichos conocimientos. Es decir, el proceso constructivo se explica desde el lugar en el que se produce. 

El constructivismo habla de un protagonista principal del proceso educativo que es el alumno cuyo contexto histórico o ambiente social en el que se desarrolla (su lenguaje, códigos, imágenes, esquemas, estructuras y significados) con otros construye conocimientos. Es decir, se trata de procesos de intercambio donde el alumno “produce” esquemas de conocimiento junto con otros “constructores” en una especie de ir y venir entre lo social y lo individual. 

Poco a poco el profesor debe ir dando el control y la responsabilidad del proceso de aprendizaje al alumno, este a su vez, debe ir incrementando los tiempos y formas hasta que el control lo lleva casi de manera exclusiva el alumno. A menudo en este proceso existen momentos de conflicto con avances y retrocesos, es aquí donde la observación se vuelve una importante actividad de enseñanza y aprendizaje y de constante evaluación. Cuando la enseñanza consigue ajustar el tipo y la cantidad de ayuda que se ofrece en el proceso de construcción de significado se está trabajando en un modelo constructivista eficaz que evalúa el aprendizaje que están efectuando los alumnos pero también a la par la enseñanza que se está impartiendo el docente y los procesos que ha decidido implementar para llevarlo a cabo. El verdadero objetivo sería poder llegar a un momento donde el alumno pueda autoevaluarse y regular su propio proceso de construcción de significado.   

El constructivismo es hoy en día la corriente más completa tanto en los aspectos cognoscitivos y sociales del comportamiento como en los afectivos, es una construcción propia que se va produciendo día a día como resultado de la interacción entre diversos factores. 

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