Después de las vacaciones, el cerebro infantil hace algo extraordinario
Tu hijo acaba de regresar a la escuela después de casi tres semanas de vacaciones. Durante esos días, la rutina desapareció: se durmió tarde, comió a deshoras, pasó días enteros en pijama jugando con sus primos, construyó cosas con su abuelo, vio más pantallas de lo que te gustaría admitir. Y ahora, mientras lo ves preparar su mochila, sientes esa punzada de culpa: ¿debí haber mantenido algo de estructura? ¿Lo preparé para el regreso o solo lo dejé "descansar"? Pero resulta que mientras tú te preocupas por la falta de rutina, el cerebro de tu hijo estaba haciendo algo extraordinario. Algo que no puede hacer cuando está en modo automático, cumpliendo horarios y siguiendo la misma secuencia de actividades día tras día. Algo que la neurociencia ahora entiende como esencial para el desarrollo cognitivo y que solo sucede cuando las rutinas se rompen. Foto de Nubia Navarro para Pexels. El trabajo invisible del cerebro La Dra. Mary Helen Immordino-Yang, neurocientífica de la Univers...