domingo, 29 de abril de 2018

Adultos felices requieren infancias no tan felices

¿Cuántas veces compartimos en redes sociales el meme o la frase (con la que coincidimos totalmente) acerca de la necesidad de educar hijos independientes?    Pensamos que ese es el objetivo de cada padre de familia pero diariamente mandamos a la vida adulta y laboral a hijos menos comprometidos, menos responsables y que siguen dependiendo en porcentajes muy altos de sus padres.
 
Después de años trabajando y viviendo la realidad de tener que contratar a las llamadas “nuevas generaciones” sin el afán de llamarles por ningún nombre, me enfrento cada día más a adultos jóvenes que no saben lo que implica el compromiso de quedarse por un lapso determinado como dice el contrato que firmaron, o que entiendan que la puntualidad y la asistencia constante en algunos trabajos es requisito indispensable para poder cumplir con el objetivo del mismo, o que comprendan que sus jefes tienen derecho a establecer un reglamento y un código de vestimenta para su empresa, no lo hacen pensando en molestar a nadie.   Debemos hacerlos entender que  deben seguir los parámetros establecidos en una empresa.  ¿Cuántos jóvenes hoy en día pasan por un proceso de reclutamiento para que al final decidan que no era lo que querían o que al final  prefieren no comprometerse? 

Como padres tenemos la obligación de educar y formar a nuestros hijos para que  se conviertan en adultos responsables y capaces de tomar decisiones para poder llevar una vida mejor.   Esto  significa que es nuestra obligación enfrentarlos desde chicos y hacerles entender que no todo lo que hacen es maravilloso; no temamos decirles: “Esto no se hace.”   “No lo hiciste de la mejor manera, tienes que seguir luchando”, “No siempre puedes llevar el premio tú”.    Nos empeñamos en un concepto erróneo de cómo generar buena autoestima.   La autoestima no se eleva haciéndoles creer que todo lo hacen bien o negando oportunidades de competencia para que no sufran.   Crecí con la idea de que como seres humanos somos únicos e irrepetibles, sí, pero también somos seres llenos de defectos y áreas por mejorar y tenemos la responsabilidad, acompañados y guiados por nuestros padres en la niñez y adolescencia, de mejorar cada día y de aprender de nuestros errores para ser cada día mejores personas.
 
Los padres hoy en día, queremos que el mundo a su alrededor (llámese profesores,  entrenadores, vendedores de servicios, etc.), cumplan hasta el más mínimo capricho de nuestros hijos y los rodeen de momentos inolvidables y sin errores, para que no se enfrenten a un mundo imperfecto y lleno de desigualdad.   ¿Por qué no enfocarnos en apoyarlos para que se conviertan en adultos felices, capaces de comprometerse y de vivir una vida feliz a pesar de las dificultades y tropiezos que tendrán?   Esto solo se logra ayudándolos en el proceso de fracasar, cometer errores y enfrentarse a una vida injusta a su alrededor.  En esta vida siempre tendrán que decidir, deberán aprender a levantarse una y otra vez después de caerse, tendrán que luchar y competir por aquello que realmente desean y en el proceso tendrán que ser pacientes - la vida real no es inmediata; tendrán que asumir la responsabilidad de los compromisos  que tomen y, en ocasiones, éstas no serán por un semestre, serán por períodos de tiempo mucho más extensos.

En el artículo publicado el 27/09/2015 por  Santiago Moll en el blog Justifica tu Respuesta titulado “Esto es lo que necesitan tus alumnos para sentirse felices”, Moll habla de 5 de necesidades básicas de Ferran Salmurri para ser felices: aceptar, valorar, amar, respetar y ayudar.    Te invito a que ayudes a tu hijo(a) a ser lo más feliz posible en el mundo imperfecto que les tocó vivir. Para ello, apóyalo en la formación procurando que su niñez sea un laboratorio para la vida real y agradece cada momento de aprendizaje difícil (con el compañero, el profesor, el mal clima que arruinó un evento, etc.) que harán que llegue a la vida adulta realmente preparado para decidir dar buena cara y comprometerse por un mundo mejor.


Annette Muench Garcés
Dirección General

jueves, 26 de abril de 2018

Focusing on the process

Welcome to the 2nd Knowledge Fair that is organized by Lomas Hill. While you are watching around our Middle School students' projects, please make sure to stop and focus on the process.

Nowadays, people expect a perfect product and focus only on getting towards it. However, we do not take time to enjoy, admire and learn from the process of such product. With this I am not saying that the product is not important, or that it does not matter how the outcome will be. But we do need to stop and understand how the process is making us feel and why we feel that way.


What it takes to hold the guitar correctly, learn the notes, play such notes, mix each sound, and put it all together with other fellow students. Even though this seems easy, it is surely not.
Focusing on the process when observing a project that involves English, Geography, History, Learning to Learn, and not only on the final piece, is what makes Lomas Hill stand out from other schools. 

María José Plascencia Saavedra
Academic Principal / IB Coordinator
Campus Cuajimalpa

domingo, 22 de abril de 2018

English Acquisition at Lomas Hill

As some of you may know, there is a huge difference between learning English and acquiring English. Learning English is what many over-thirty-year-olds did while in Elementary and Middle School. The teacher said “recite the verb to be” and the student answered “do, did, done, hacer”... and voalá!

That meant that the student had learned English. Another common example that often comes to me when a parent wants to show off his/her child’s learning process regarding English is asking the boy or girl “Hey, show us how you speak English”, and the child responds with a “My name is Marie, I live in Mexico and I am 12 years old”, which is a typical phrase that shows an amazing memorization skill. Acquiring English, on the other hand, is a process that can only take place when a student is unaware of grammatical rules, and can learn subcounsciously, which can also mean, “without noticing that he/she is learning”. Friends, family members, and mostly parents often ask me why have I chosen to work at Lomas Hill, “What has made such school click with the teaching methodology that you believe in?. The answer is simple, as of my experience,

Lomas Hill is one of the few schools in Mexico that naturally reinforces students to acquire English instead of learning English. It is amazing to watch students “understanding messages” from teachers who use drawings, mimics, slow-motion, or whichever strategy comes to their mind in order to send a message that can be understood by students, without speaking Spanish.

We also use games, because for us, games are seen as drills wrapped up in fun packages. Students do not notice how much they learn while they play, sing, dance, discuss and have fun! As parents, the main expectation when it comes to English is for a child to speak. Well, I must say, and base my saying on literature, that speaking is NOT the beginning of language acquisition, but actually, one of the last steps. Speaking is the result of having the previous comprehensible input. Self-expression begins as something spontaneous, and natural, and harshly correcting a child when at a young age is not always the best guidance.

Eventually, students begin correcting themselves, because speaking with correct grammar becomes natural. The phrase that I use the most and that completely represents Lomas Hill’s English Acquisition Model is:


María José Plascencia Saavedra
Academic Principal / IB Coordinator 
Campus Cuajimalpa

domingo, 15 de abril de 2018

¡Bienvenidos al Blog del Colegio Lomas Hill!

La idea nace de la propuesta de nuestra comunidad por compartir entre nosotros temas de interés vinculados a las necesidades de alumnos, ex-alumnos, padres de familia, profesores y personal no docente, para formar nuevas generaciones de gente independiente, capaz y comprometida con su país y el mundo en el que vivimos.

Los invitamos a hacer de este espacio uno interactivo donde todos podamos contribuir y aportar nuestros conocimientos, ideas y opiniones con el fin de desarrollar el pensamiento crítico y constructivo de todos los que formamos este espacio.   

"La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar al mundo."   Nelson Mandela


Annette Muench Garcés
Dirección General
Colegio Lomas Hill

Límites y consecuencias

En mi vida laboral y personal he escuchado a varias personas decir, “este niño necesita límites”, “un niño sin límites no es feliz”, “el niño pide a gritos que le pongan límites”. Tengo juntas con padres de familia, en las cuales el tema más recurrente es ¿qué hago con mi hijo?, ¿cómo le pongo límites?, ¿cómo controlo los berrinches?, y amigas con hijos adolescentes que me dicen “si le hubiera puesto límites de chiquito y no le hubiera dado todo, las cosas serían diferentes” y cuanto más lo escucho y lo vivo, me convenzo de que esto es una verdad absoluta y que hay mucho que hacer para ayudar a los padres de familia.
No culpo a nadie, nunca nos enseñaron a poner límites y a ver que todo lo que hacemos tiene una consecuencia, queremos que nuestros hijos vivan en una burbuja y que no les pase nada, y no nos damos cuenta que al final, vivir sin límites es como ser un caballo sin riendas. Un niño debe tener claro hasta dónde puede llegar, que es lo que se espera de él y aprender a trabajar con los límites que se le dan y esto es responsabilidad del adulto.

Mi compromiso en este artículo será compartirles una herramienta que yo he comunicado a los padres de familia y les ha sido de gran utilidad en las batallas que tienen día con día con sus hijos. Así que cuando vayas a poner un límite asegúrate que tenga las 4C’s, las cuales son:

  • Congruente: que tenga relación con la acción que la provocó. Probablemente no sea la situación que más le pese al niño (como lo sería quitarle el iPad o la tele) pero al tener relación con la conducta es mucho más fácil que el niño la integre y por lo tanto no la repita. Ej: Hora de comer y tu hijo no quiere comer, una sugerencia es, si no comes ahorita no te daré nada en la tarde. Seguramente le dolerá la pancita y te pedirá una galleta o algo, tu firme le recordarás que no quiso comer y que se tendrá que esperar hasta la cena, a lo mejor le puedes adelantar la cena un ratito, pero hay que dejarlo sentir la consecuencia, lo que si te quiero decir es que, no se va a morir de hambre, no le va a pasar nada y de allí obtendrás resultados muy benéficos.
  • Consistente: siempre que se presente la acción, se presente la MISMA consecuencia. Esto ayudará al niño a entender que pase lo que pase siempre recibirá la misma respuesta y por lo tanto evite realizar la acción que la desencadena. Ej: cuando no coma siempre hay que ponerle la misma consecuencia, no darle nada en la tarde.
  • Corta/Clara: seamos sinceros, a veces tendemos a exagerar un poco la consecuencia con el fin de que se escuche más fuerte y el niño reaccione. No obstante, aplicar una consecuencia muy larga, hace que se pierda el sentido de la misma y por lo tanto su eficacia. No le eches rollos a tu hijo, hazla clara. Ej: "Si no comes entonces te vas a sentir mal, vas a bajar de peso y no vas a crecer, es importante que te nutras para que crezcas...", ya a la mitad de esta letanía, tu hijo no te estará escuchando, por eso lo mejor es decirle las cosas de forma clara y corta.
  • Cumplible: Esta es la ley de oro, si no lo puedes cumplir, ni se te ocurra lanzarla. En ocasiones pensamos que si amenazamos al niño con una situación grave, entenderá y entrará en razón. No obstante cuando decimos cosas que no cumplimos, les enseñamos un patrón a los niños de: “lo que dice nunca pasa” y por lo tanto la autoridad y credibilidad que tenemos frente a ellos se va haciendo cada vez más débil. Ej: "Si no comes entonces no vamos a ir a ver a tu abuelita...", y que tal que tú te mueres de ganas de ir a casa de tu mamá y platicar con ella o simplemente pasar un buen rato en otro lado, no la lances si no la vas a cumplir, porque si al final lo llevas a casa de la abuelita, nunca te va a creer.

Espero te sirva esta herramienta y ánimo.
Los límites son amor y bien empleados ayudan a la relación del niño con su entorno.
Mónica Cervantes Desouches
Dirección Campus Santa Fe