lunes, 30 de septiembre de 2019

Our children and technology

There is much said about technology these days, but there is really very little scientific evidence on the topic.

As parents who grew up in a school era where there was not much technology rather less internet access, we sometimes do not know where to draw the line between too little, too much or just enough for them to be up to date on the latest topics or left behind socially because they do not have access to what classmates are doing, listening to or sharing.

There is a popular saying that refers to different topics on discipline, social media or other related issues where there is little evidence as to what is better; as a parent if you have to face the decision of too much or too late, it is always better to play on the safe side of the options, as long as there is little evidence you should always choose less technology as a better option.

Since every child is different when it comes to the use of technology, I would like to share this article called: “Your child’s brain on technology: social media” by Hank Pellisier published on September 29, 2019, on GreatSchools.org
https://www.greatschools.org/gk/articles/child-brain-development-and-social-media/?ut m_source=newsletter&utm_medium=email&utm_content=092919.4

It is safe to say, that children do have different interactions among them when they have access to technology for long periods of time or when they have access without parental supervision. We do not know long term effects of such changes and we still have a long way to travel in safety and adult awareness of what technology addiction is doing to us but a good first step to take is becoming aware of the risks and setting boundaries and rules as to technology use in every home and school.


Bibliography Hank Pellissier . (2019). Your child’s brain on technology: social media. September 29, 2019, de GreatSchools.org Sitio web: https://www.greatschools.org/gk/articles/child-brain-development-and-social-media/?ut m_source=newsletter&utm_medium=email&utm_content=092919.4

lunes, 23 de septiembre de 2019

¡Confía...has hecho una buena elección!

Queridas mamás y papás:

Con gran cariño quiero compartir con ustedes mi experiencia, después de 20 años de labor docente. He de decirles que es mi pasión, el trabajo diario con niños y adolescentes, como bien se dice coloquialmente, es una vocación y por lo mismo su remuneración más importante es la emocional. Los docentes nos llevamos diariamente un corazón lleno de alegrías, de sonrisas, en pocas palabras, recargamos nuestra alma de amor diario. 

Ahora bien, este trabajo tiene aspectos complejos, ya que para que podamos hacerlo de manera casi perfecta dependemos de nuestra interacción con diferentes factores que nos ayudan o limitan. Nuestros niños pasan alrededor de 7 horas diarias bajo nuestra dirección, pequeños desde edades muy tempranas hasta adolescentes. Compartimos con ustedes, padres de familia la responsabilidad de hacer hombres y mujeres de bien ante un mundo lleno de distracciones y malas prácticas.

Para que nuestra labor culmine en un ciclo escolar exitoso, les quiero pedir que nos ayuden desde su trinchera con estas reflexiones. No las escribo en orden de importancia, las plasmo conforme  van cayendo en mi mente a través de mis experiencias:

1. Apoya siempre las decisiones que toma la maestra, o en su caso las autoridades del Colegio. Recuerda que la elección del Colegio fue tuya, por algo tu hijo asiste a dicha institución. Confía: los maestr@s ponemos nuestra vida entera cuando trabajamos con niños. Toma en cuenta que dentro del aula hay 18 - 20 personalidades diferentes y somos capaces de manejar esas diferencias con todo lo que esto conlleva; sin duda, necesitamos de tu respeto y apoyo diario. No juzgues nuestras decisiones dentro del aula, recuerda que a tu casa llega solo una versión de los hechos ocurridos dentro del Colegio. Acércate a la autoridad correspondiente quien te ayudará cuando tengas alguna inquietud. Nunca sobrereacciones ante alguna situación delante de tu hijo. Esto solo conlleva inseguridad e incertidumbre en él o ella. Confía…….

2. Cuida la forma en la que te expresas en redes sociales. Protege la privacidad de tus hijos. Que mucha gente lo haga no quiere decir que está bien o que es correcto. Los grupos de whatsapp simplemente deben ser una herramienta de información general de asunto del colegio. No son:

a. Un medio para pedir la tarea o los apuntes. Ten la seguridad de que la maestra ya se los dijo en clase. Ayúdanos a formar cada día niños responsables, que asuman las consecuencias de sus actos y que no sea mamá o papá quien les resuelve todo. Con esto estamos trabajando en equipo.

b. No es el espacio correcto para manifestar quejas del colegio o de las maestr@s. También cuida tu imagen con las otras mamás, porque aunque nadie conteste nada en el chat, esas actitudes le afectan socialmente a tu hijo. El que tu tengas una queja o duda es lo suficientemente importante para nosotros como profesores como para que saques una cita, acércate a las personas que trabajan diariamente con tu hij@ y verás que ellos te podrán ayudar y explicar asuntos internos. Las otras mamás NO están dentro del aula, no conocen a tu hij@, entonces ¿por qué exponerlos en chats?

c. Facebook: analiza lo que subes, es tu imagen lo que estás proyectando. Y a pesar de que, generalmente se usa para “destacar” (presumir) asuntos positivos de nuestros hijos, considero que también se debe tener cuidado ya que estamos evidenciando aspectos personales que quizá después se usen de formas no correctas. Nosotros sabemos quienes son nuestros hij@s, ¿qué necesidad tenemos de que TODOS se enteren si hizo tal o cual cosa? 
Mejor te recomiendo que se lo hagas saber directamente a tu hijo, que sepa lo orgullosa que te sientes por algo que él hizo, analízalo…… ¿no será que tenemos las mamás una necesidad de hablar demasiado de nuestros pequeños?, ¿no será causado esto por propias inseguridades?. No lo sé,  se los dejo a cada quien. 

d. NUNCA hables mal de ninguna persona en un grupo de Whatsapp y mucho  menos se presten a hablar mal de algún otro niño, aunque no sea de su grupo. Los adultos somos responsables de esto, no juzgues sin saber lo que realmente pasó. Todos nuestros alumnos siguen siendo menores de edad y esto en ocasiones lo olvidamos. Nos afecta mucho que un “niño grande” moleste a nuestro “niño chiquito” pero estas experiencias son parte de la sociedad, en la mayoría de las ocasiones no tienen la intención de dolo que tu percibes. Y nuevamente, la mejor forma de resolverlo es acercándote a las autoridades de la escuela.

3. Lee el reglamento del colegio y haz una dinámica de lectura en familia. A pesar de que son los niños los que asisten diariamente a la escuela, tu eres la persona responsable de proveer lo necesario para que el niñ@ cumpla con lo que se le pide. Los reglamentos son documentos que unifican nuestro actuar dentro de un grupo social. Las reglas se deben seguir, obedecer, estemos o no de acuerdo con ellas. Nuestra responsabilidad como padres es transmitir esto a nuestros hijos, créanme, los niños que desde pequeños conocen y siguen las reglas son niños más felices. Cuestionar o faltar a los reglamentos del colegio solo educa en la falta de responsabilidad. Los reglamentos escolares son en buena parte, lineamientos para seguir educando. 

4. Exigencia y Tolerancia. Sé exigente con tus hijos y con el colegio, pero nunca olvides que los docentes somos seres humanos y que cometemos errores. 

5. Participa, desde las juntas informativas de inicio de curso, académicas, escuela para padres, miniolimpiadas, etc. hasta las reuniones de entrega de evaluaciones finales, tu presencia y participación es indispensable. Ven y entérate de temas de interés común, tanto eventos propios del colegio como asuntos relevantes y actuales de la educación de los niños y adolescentes. 
El colegio organiza conferencias enfocadas en temas importantes para que podamos seguir trabajando en equipo. 

Es dentro del núcleo familiar donde los niños aprenden a ser buenas personas a través del ejemplo diario de sus padres. Nosotros como docentes promovemos dentro y fuera del aula dichos valores. Es por esto que el trabajo en equipo entre padres de familia y docentes es tan importante. Cuando trabajamos de la mano, logramos resultados extraordinarios.

Los invito a reflexionar sobre lo dicho, a ser padres conscientes de la necesidad de hacer niños responsables e independientes. A exigir cada día un poco más a nuestros niños, porque les aseguro que un niño independiente y responsable será un niño feliz. 


Docente por Vocación 


lunes, 9 de septiembre de 2019

¿Cómo mejorar los hábitos escolares en casa?

Muchas veces me he preguntado: ¿A quiénes le disgustan más las tareas, a los padres o a los hijos?  La lucha frecuente por completar las tareas es real y una que puede generar animosidad entre padres e hijos.

Afortunadamente, existen muchas herramientas que pueden apoyarnos para que este momento no sea uno amargo; sino una oportunidad para desarrollar en nuestros hijos los hábitos de responsabilidad e independencia al momento de realizar sus tareas y dedicar tiempo a los estudios; habilidades que sin duda les serán útiles el resto de su vida académica e incluso laboral y personal.

El maestro Masaaki Imai desarrolló un simple pero efectivo sistema progresivo y paulatino que el día de hoy quiero compartir con ustedes. Es una fórmula sencilla que funciona con chicos y grandes. El secreto de esta técnica es: la constancia.

Este plan consiste en dedicar un minuto (¡sí! únicamente un minuto) a aquella tarea o actividad que más trabajo nos cuesta; en este caso: que nuestros hijos se sienten a realizar sus tareas escolares. Es vital que este minuto sea dedicado de manera diaria alrededor de la misma hora. Un minuto es un tiempo que chicos y grandes pueden dedicar sin demasiado postergar, negociar o generar una lucha de poder entre padres e hijos.

Una vez que ya resulta sencillo y natural el realizar la misma actividad por espacio de un minuto, se pueden incorporar, paulatinamente más minutos (de 5 en 5) para lograr vencer la resistencia y convertirlo en un hábito: en algo que se hace por iniciativa y de manera disciplinada. Al poco tiempo notarán cómo el ejercicio de realizar las tareas y tiempo de estudio se vuelve una actividad incorporada a nuestra rutina que no genera incomodidad o pesar.

Este sistema se conoce como “la regla del minuto” o el “método Kaizen” que se basa en la calidad con un enfoque empresarial. El vocablo -Kaizen- se conforma de dos palabras japonesas: -Kai- que significa cambio y -Zen- que se refiere a sabiduría. Es así que el método alude a realizar cambios con conciencia, con inteligencia para incorporar lo positivo a la vida cotidiana.

Si ustedes lo desean, pueden aplicar esta regla del minuto a prácticamente cualquier actividad doméstica o necesaria para nuestros hijos. Formarlos en hábitos, disciplina y responsabilidad es nuestra tarea como padres. Estos límites y orden en sus labores diarias les permiten desarrollarse armónicamente, entender los comportamientos humanos sociales y convertirse en miembros activos, funcionales y participativos de la sociedad.

Mariana Resa
Vice Principal
Lomas Hill International School


lunes, 2 de septiembre de 2019

Super héroes


Y todo comenzó unos días antes de arrancar con el ciclo escolar, cuando muy emocionada, esperaba la llegada de los alumnos que ahora formarían parte de Lomas Hill. No sabía qué talentos traerán, qué tipo de superpoderes poseerán, con cuáles de “nuestros niños” se llevarían, o qué gustos tendrían. Sin embargo, me sentía muy entusiasmada y fui creando retos y poniendo obstáculos por toda mi “oficina”  que es la cancha.

Fueron llegando poco a poco. Unos marchando con paso firme, mostrando seguridad y entereza. Otros, con sus manos dentro de los bolsillos, intentaban ocultar los nervios de entrar a un nuevo colegio. Por fin, llegaron todos los alumnos nuevos, y también, claro, llegaron algunos “alumnos viejos”, a quienes yo más bien llamaría guías o gurús, pues de todo corazón regalaron su último día de vacaciones, para dirigir a los nuevos alumnos durante su camino a la entrada de Lomas Hill.

El show comenzó. Los niños conocieron su campo de batalla, guiados por sus profesores, quienes lograron colocar poco a poco su armadura de herramientas, como confianza, respeto, seguridad, emoción, alegría de vivir, a cada uno de nuestros nuevos integrantes. Al estar listos, se dirigieron al objetivo….¡Divertirse a lo grande! Un primer reto fue el trabajo en equipo, para así, con buena puntería, lograr obtener los primeros puntos para su equipo. Los más pequeños no mostraron ningún temor hacia los grandulones de secundaria. Claro, nosotros sabemos que la nobleza reina en los corazones de nuestros alumnos, sin importar el tamaño o grado. De ahí, comenzaron las diez diferentes actividades basadas en “Minute to win”. En dichas actividades, cada participante mostró su fuerza, destreza, equilibrio, rapidez, agilidad y creatividad. El ganador no fue realmente lo importante, sino las porras, apoyo y entusiasmo que mostraban todas las personas que estaban en la cancha.

Sin duda, estos luchadores no entraron al colegio de la misma forma en la que salieron: con una sonrisa en su rostro, con una mochila llena de habilidades, y con un Beaver que los acompañará durante muchos años en éste, su nuevo hogar.

Ana Montenegro