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Después de las vacaciones, el cerebro infantil hace algo extraordinario

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Tu hijo acaba de regresar a la escuela después de casi tres semanas de vacaciones. Durante esos días, la rutina desapareció: se durmió tarde, comió a deshoras, pasó días enteros en pijama jugando con sus primos, construyó cosas con su abuelo, vio más pantallas de lo que te gustaría admitir. Y ahora, mientras lo ves preparar su mochila, sientes esa punzada de culpa: ¿debí haber mantenido algo de estructura? ¿Lo preparé para el regreso o solo lo dejé "descansar"? Pero resulta que mientras tú te preocupas por la falta de rutina, el cerebro de tu hijo estaba haciendo algo extraordinario. Algo que no puede hacer cuando está en modo automático, cumpliendo horarios y siguiendo la misma secuencia de actividades día tras día. Algo que la neurociencia ahora entiende como esencial para el desarrollo cognitivo y que solo sucede cuando las rutinas se rompen. Foto de Nubia Navarro para Pexels. El trabajo invisible del cerebro La Dra. Mary Helen Immordino-Yang, neurocientífica de la Univers...

Diciembre sin culpa: lo que nadie te dice sobre las "memorias perfectas"

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Son las 11 de la noche. Estás en tu cocina preparando snacks para la fiesta navideña de mañana, buscando en Pinterest ideas fáciles de decoración y mentalmente calculando si puedes despertar una hora más temprano para envolver los regalos que faltan. En algún momento del día viste el Instagram de otra mamá —casa impecable, niños sonrientes con matching pijamas, una mesa digna de revista— y sentiste ese nudo en el estómago… ¿Por qué no me alcanza el tiempo? ¿Por qué todos parecen hacerlo mejor? Si esto te resulta familiar, déjame contarte algo que la ciencia ha confirmado pero que rara vez aparece en los feeds de redes sociales: estás haciendo mucho más de lo necesario . Y paradójicamente, todo ese esfuerzo por crear la Navidad perfecta podría estar robándole a tus hijos exactamente lo que más van a recordar. La presión invisible de diciembre No estás imaginando el peso. Un estudio del C.S. Mott Children's Hospital de la Universidad de Michigan encontró que el 62% de los padres rep...

Gratitud efectiva en casa: lo que SÍ funciona y ejemplos por edades

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Practicar gratitud no es dar gracias por todo ni negar lo que sentimos. Más bien es una habilidad que, bien trabajada, mejora el bienestar y la autorregulación de niños y adolescentes. ¿Cómo? Con límites sanos, lenguaje específico y, sobre todo, validando emociones. ¿Por qué hablar de gratitud? Porque funciona y se puede entrenar desde pequeños . La investigación científica demuestra que micro-prácticas como escribir una carta breve, llevar un diario o hacer una mini reflexión diaria, mejoran indicadores de bienestar emocional y alivian síntomas de ansiedad en distintos grupos, incluidos jóvenes y estudiantes. Además, en la adolescencia la gratitud se asocia con mayor satisfacción con la vida y menor envidia y materialismo . Dicho así, suena muy bien; sin embargo, hay un punto clave: **gratitud efectiva no es sinónimo de "guárdate lo que sientes" . Cuando primero validamos la emoción —es decir, reconocemos y damos lugar a lo que el niño siente— favorecemos su capacidad de p...