¿Sabes cómo está la salud mental de tus hijos?


 

Los problemas de salud mental afectan alrededor de uno de cada seis niños. Incluyen depresión, ansiedad, y trastorno de conducta, a menudo son una respuesta directa a lo que está sucediendo en sus vidas. Sin embargo, el 75% no reciben ayuda

 

¿Qué ayuda a mantener a niños y adolescentes sanos mentalmente? 

 

·       Una buena salud física, comer una dieta equilibrada y hacer ejercicio regularmente. 

·       Tener tiempo y libertad para jugar.

·       Ir a una escuela que cuide el bienestar integral de los alumnos. 

·       Participar en actividades locales.

·       Amor incondicional de la familia. 

·       Confianza en sí mismo y alta autoestima. 

·       Un entorno seguro y protegido.

·       Orientación y disciplina adecuadas. 

 

Los niños que son optimistas, resilientes, que tienen cierto control sobre sus vidas y que sienten que pertenecen, tienen más probabilidades de tener un buen bienestar mental. 



Foto de RODNAE Productions en Pexels



 

¿Qué eventos pueden afectar la salud mental de los menores?

 

Existen algunos cambios que pueden ser desencadenantes, como mudanzascambio de colegio, la llegada de hermanos. Por otra parte, los adolescentes experimentan agitación emocional por todos los cambios que su cuerpo y su mente desarrollan, pueden tener problemas con la transición que esta etapa implica y reflejarlo con acercamientos a conductas peligrosas que tienen repercusiones en su salud mental. 

 

De los 10 a los 19 años se presentan factores que provocan estrés, la búsqueda de autonomía, la presión social, la pertenencia, la exploración de su identidad sexual, la calidad de vida, los problemas socioeconómicos a los que se enfrenta la familia son solo algunos. 

 

Factores más puntuales incluyen: 

·       Tener enfermedades físicas a largo plazo. 

·       Algún padre con problemas de salud mental o con algún tipo de adicción

·       Muertes cercanas. 

·       Divorcio.

·       Experimentar acoso grave o abuso físico o sexual. 

·       Pobreza o falta de vivienda.

·       Discriminación

·       Asumir responsabilidades de adultos.

·       Tener dificultades en la escuela. 

 

Señales de advertencia: 

 

Los siguientes signos pueden indicar la necesidad de asistencia o evaluación profesional: 

 

·       Disminución en el rendimiento escolar.

·       Malas calificaciones a pesar de sus esfuerzos.

·       Preocupación o ansiedad.

·       Rechazo repetido por la escuela o en la participación de otras actividades.

·       Hiperactividad o inquietud.

·       Pesadillas persistentes. 

·       Desobediencia o agresión persistentes. 

·       Berrinches frecuentes.

·       Depresióntristeza o irritabilidad.

 

Foto de RODNAE Productions en Pexels



¿Qué problemas de salud mental ocurren comúnmente en los niños?

 

·       Depresión. Es más propensa en adolescentes que en niños, pero en general afecta más frecuentemente en la actualidad, que en décadas atrás. 

·       Autolesiones. Son un problema común entre jóvenes, en la mayoría de los casos buscan lidiar con dolores emocionales intensos lastimándose a sí mismos. 

·       Trastorno de ansiedad generalizadas. Causa preocupación extrema en los niños, cuando son muy pequeños podrían experimentar ansiedad por separación al iniciar la escuela o cambiar. 

·       Trastorno de estrés postraumático. Se presenta después de algún tipo de abuso, al presenciar algo extremadamente aterrador o traumático, al ser víctima de violencia, acoso o incluso después de sobrevivir a algún desastre. 

·       Trastornos alimenticios. Generalmente comienzan en la adolescencia y son más comunes en niñas que en niños, como es bien sabido las consecuencias no son solo emocionales, son también físicas (en cuanto a salud) con afectaciones permanentes. 

 

¿Qué hacer para ayudarlos?

 

Escúchalos y toma en serio sus sentimientos, si quieres que te cuenten sus problemas tienes que aprender a contener tus reacciones. 

 

Los sentimientos negativos de niños y adolescentes generalmente pasan, pero si lo ves angustiado por un tiempo prolongado y sus sentimientos le impiden llevar su vida normal, es momento de buscar ayuda profesional. 

 

Parte de la ayuda es la prevención:

 

·       Dales amor incondicional. Los niños, a cualquier edad, necesitan saber que su amor no depende de sus logros.  Claro que habrán errores, acéptalos y establece caminos de confianza. 

 

·       Reconoce sus capacidades sin importar su edad. Sé un participante activo de sus vidas, recordando que tu atención los ayuda a construir su autoconfianza.  

 

·       Establece metas realistas que coincidan con su edad y sus habilidades. 

 

·       Sé honesto. No ocultes tus fracasos, ellos necesitan saber que todos cometemos errores, eso los tranquilizará.

 

·       Evita comentarios sarcásticos. Mejor averigua cómo se sienten cuando estén listos para hablar. 

 

·       Anímalos. No solo para llegar a una meta, también a disfrutar del proceso. 

 

·       Monitorea el tiempo de pantallas. Sé selectivo con el contenido y mantente actualizado siempre. 

 

·       Proporciónales orientación y disciplina. Los niños quieren y deben explorar, sí. Tienen que aprender que ciertos comportamientos son inaceptables, también. Como miembros de una familia deben aprender que las reglas existen, eso les da las habilidades sociales para funcionar en una sociedad. 

 

·       Sé firme, amable y realista con tus expectativas. El desarrollo de cada niño responde a factores individuales. 

 

·       Da un buen ejemplo. No puedes esperar autocontrol y disciplina de un niño si no ve que se practican en casa.

 

·       Critica el comportamiento, no al niño. Separa lo que hacen de lo que son, las conductas pueden ser malas, pero los niños no lo son. Evita las etiquetas.

 

·       Evita las amenazas y los sobornos. Funcionan mejor los por qué, explicando motivos y consecuencias. 

 

·       Habla sobre tus sentimientos. Sobre todo cuando perdiste los estribos, explica tus razones y si te equivocaste reconócelo. 

 

·       Proporciona un hogar seguro. Está bien que los niños sientan miedo ocasionalmente, surge de experiencias que no entendemos, pero cuando estos miedos no desaparecen tienden a afectar su comportamiento, así qué averigua qué es lo que lo detona y contrarresta siendo amoroso, paciente, tranquilos, sin criticar. 




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¿Dónde buscar ayuda? 

 

Primero respeta la privacidad de los niños, si no quieren abrirse contigo siempre habrán profesionales que sepan cómo acercase a ellos. 

 

El primer contacto puede ser el pediatra, médico de cabecera o incluso el consejero escolar que podrá remitirlos con algún especialista. 

 

Las organizaciones de salud mental gratuitas o privadas también son de gran ayuda, y son ellos quienes cuentan con redes de apoyo para padres y familia. 

 

El bienestar mental y emocional es tan importante como el físico, estemos atentos. 

 

Fuente: What Every Child Needs For Good Mental Health. Mental Health America.

Children and young people.Mental Health Foundation UK. Agosto 2021.

 

 

 

 

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