Regulación emocional

 "En la última década, la ciencia ha descubierto el rol que las emociones juegan en nuestras vidas. Los investigadores han encontrado que incluso más que el cociente intelectual, la conciencia emocional y habilidades para controlar sentimientos, determinarán nuestro éxito y felicidad en todos los ámbitos de la vida, incluyendo las relaciones familiares ". John Gottman, psicólogo miembro de la APA.

 

Con más frecuencia vemos en redes sociales cómo adultos son expuestos por brotes de impulsividad y/o violencia. Podríamos pensar que se trata de personas con pésimos modales y es verdad, aunque también tiene mucho que ver la incapacidad de gestionar correctamente sus emociones, esto es, poder dirigirlas de forma aceptable.

 

Para Thompson, Ross A., psicólogo estadounidense, la regulación emocional consta de una serie de procesos encargados de evaluar y modificar las respuestas emocionales en sus procesos fisiológicos, cognitivos, conductuales con el objetivo de alcanzar metas personales y cumplir con la aceptación social. 

 

Pero ¿por qué es importante? Primero, porque la expresión desregulada de los afectos durante la infancia y la adolescencia supone dificultades psicológicas y sociales a largo plazo que pueden llevar al desarrollo de ansiedad, depresión, conductas violentas, etc.  Segundo, porque nadie quiere ser víctima de la exposición social, sobre todo cuando se trata de situaciones que un individuo autorregulado puede sobrellevar sin conflicto. 

 

Ahora bien, teniendo clara la importancia de la gestión emocional lo siguiente es comprender la operación de los sistemas que van a accionar las respuestas fisiológicas, cognitivas y conductuales. 

 

Cuando hay una situación de estrés con un desborde de emociones el tronco encefálico, el sistema límbico y el córtex interactúan para evaluar acontecimientos e interpretar percepciones. Al mismo tiempo el organismo responde de formas variadas: se dificulta la respiración, hay irregularidades en el ritmo cardiaco, disminuye la coordinación motora, etc.

 

·      El tronco encefálico va a integrar sensaciones relacionadas con la temperatura, el dolor, etc. 

·      El sistema límbico va a construir significados a partir de experiencias previas, por lo que si durante la infancia hubo hiperestimulación negativa es probable que el individuo vea amenazas donde no las hay, lo que termina en respuestas nocivas. 

·      En la corteza cerebral se da la modulación y el control de los impulsos, la revaloración cognitiva de las situaciones, entre otros procesos más sofisticados. La mala noticia es que madura plenamente hasta los 19 años -aunque hay algunos autores que la extienden hasta los 21- lo que explica por qué algunas veces no entendemos el tren de razonamiento de los adolescentes. 

 

También hay factores del contexto, como la pobreza y la violencia, que tienen un impacto negativo en el desarrollo físico y emocional de las personas, más dificultades de aprendizaje, que en conjunto son obstáculos importantes para desarrollar habilidades de gestión emocional. Por el contrario, familias en entornos afectivos y cálidos refuerzan la expresión adecuada de las emociones, modelan habilidades asertivas de afrontamiento. 


Foto: Anna Shvets para Pexels.

 

Si te preguntas cómo se percibe la correcta regulación durante el desarrollo, hay algunos hitos que deberías tener en cuenta: 

 

·      En el primer año de vida los padres son los responsables de identificar y supervisar continuamente las necesidades emocionales del bebé. 

·      De los 2 a 3 años el lenguaje les permite comunicar sus experiencias. 

·      Para los 4 años la gestión emocional se manifiesta a través de la distracción, la búsqueda de apoyo emocional en los adultos o en culpar a los demás. 

·      Llegando a los 5 y 6 años notan que gritar o llorar no les hará sentirse mejor, por lo que dejan de hacerlo. 

·      Entre los 7 y 8 utilizan con éxito el razonamiento lógico, optan por hablar antes que las acciones impulsivas. 

·      Es de los 9 a 10 años cuando ya adaptan sus respuestas a las circunstancias, mantienen bajo control emociones como envidia, ira, tristeza.

·      El intervalo crítico es de los 11 a los 13 años porque es al inicio de la adolescencia cuando las preocupaciones sobre la percepción social inician y las capacidades de autorregulación disminuyen en presencia de sus iguales. 

·      De los 14 a los 16 años se refinan estrategias cognitivas como la toma de perspectiva, la preocupación empática, la posición y los intereses de los demás, la consideración de los objetivos a largo plazo. Las mujeres en esta edad tendrán más empatía, toma de perspectiva y preocupación por los otros en comparación con los hombres del mismo rango. En oposición, los varones tenderán a reorganizar sus estrategias reguladoras para presentarse como si no estuvieran afectados por el miedo o la tristeza. 

·      De los 17 a los 19 años habrá una mejor capacidad para responder a la presión social y una importante adquisición de conductas más responsables y moderadas. 

 

Como viste, la correcta modulación de emociones es multifactorial, algunos elementos podemos tenerlos bajo control, otros dependen de la madurez neurológica y biológica de nuestros niños; sin embargo, encontrar estrategias que permitan fomentarla es un buen entrenamiento. 

 

Observa cómo anda la paciencia de tu hijo, qué tan hábil es para ser empático con los demás, qué herramientas ha adquirido para exponer sus emociones. 

 

Fuente: An emotion regulation intervention to reduce risk behaviors among at-risk early adolescentsChristopher D. Houck, Wendy Hadley,David Barker, Larry K. Brown,Evan Hancock, Brandon Almy. National Library Of Medicine. Enero, 2017.

Development of Emotional Skills in Adolescents to Prevent Cyberbullying and Improve Subjective Well-BeingKonstanze Schoeps, Lidón Villanueva, Vicente Javier Prado-Gascó, Inmaculada Montoya-Castilla. National Library Of Medicine. Octubre, 2018.

 

 

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