lunes, 26 de noviembre de 2018

Depresión en los adolescentes

La depresión es un problema muy común ahora en el siglo 21 tanto así que las cifras son impresionantes: según la Organización Mundial de la Salud las cifras son de más de 300 millones de personas en el mundo; es la principal causa de discapacidad y contribuye a la morbilidad y en el peor de sus casos puede causar la muerte de una persona, lo cual para mí es algo bastante decepcionante ya que las enfermedades ya no se están causando mucho por cosas físicas si no por cosas mentales, nosotros mismos nos hacemos mucho daño pero nosotros no deberíamos llevar esa frase de que nuestra mente podría llegar a ser nuestra peor enemiga tan lejos. Cada año se suicidan más de 800,000 personas a causa de depresión y estados mentales similares, el suicidio es también la segunda causa de muerte en el grupo de jóvenes de 15 a 29 años, es muy preocupante ya que personas de nuestra edad y adultos muy jóvenes están muriendo, se están quitando la vida, y todo por ellos mismos, porque no pudieron controlar su mente, porque no podían con la presión, porque se sentían muy solos, muy ansiosos, que nadie los escuchaba, que nadie los entendía, que no valían, que nadie los extrañaría cuando siempre hay alguien, que no tienen solución cuando sí la tienen, cuando esto se puede prevenir de diferentes formas como ir al terapeuta o tener un servicio psiquiátrico, o en casos un poco más graves la toma de antidepresivos.


Una de las cosas que yo creo que es una de las causas más frecuentes de la depresión es la presión y las redes sociales ya que hoy día la sociedad -sobre todo los jóvenes- está en una etapa muy superficial puesto que en las redes sociales ven cómo tantos chicos de su edad se arreglan muy bien para las fotos y se ven casi perfectos, y cuando se miran a sí mismos no se sienten suficientes, se sienten feos y eso es muy usual, pero hay personas que lo llevan un poco más lejos y se deprimen por no ser cómo la fotos, o por la presión de grupo, que porque mi amiga lo hizo yo también lo tengo que hacer, que si no lo hago no voy a ser como ellos, que si no lo hago soy tonta, que si me maquillo soy muy agrandada y si no soy fea y tímida, que si le digo que sí soy una fácil pero si le digo que no soy una tonta; nunca es suficiente, estos son problemas reales con los cuales los jóvenes tienen que lidiar en esta etapa y es muy difícil para algunos, lo cual a veces los lleva al límite y pueden sentirse perdidos y confundidos y eso puede llevar a la depresión. Este tema se podría tratar mejor hablando un poco más del mismo en la escuela, ayudando a algún amigo, porque si ves que un amigo se está sintiendo mal consigo mismo y se valora muy poco y ves que está yendo un poco lejos deberías hablar con él y tratar de razonar, defenderlo, ayudar, ya que así podrás prevenir algo terrible, porque aunque no lo creas con unas simples palabras podrías salvar la vida de alguien; esto es algo serio, si 800,000 personas están falleciendo cada año, y tal vez vaya aumentando el número, deberíamos hacer algo al respecto.

Eso debería parar ya, porque con tal de que esa persona se sienta escuchada y comprendida va a estar un poquito mejor porque “Está bien no sentirse bien” con tal de que puedas solucionarlo, con tal de que puedas hablar, de que puedas abrir la boca y salvar tu vida o la de alguien más y seguir viviendo, luchar por ti, sentirte bien con quien eres y como eres, mirarte al espejo y sentirte bien contigo mismo, poder expresar tus ideas sin el miedo de ser criticado, y si dices que no, ¡ES NO! Y nadie debería reprocharte eso porque tú eres dueño de ti mismo, de tus ideas y de tus decisiones y eso es lo que más importa, que te quieras y te ames a ti mismo por como eres, por quien eres, de dónde vienes, cómo vistes, cómo te expresas, tus ideales, tus creencias, tu ser, tu identidad, tu personalidad y sí puedes salvar la vida de alguien más.

NO dudes en hacerlo porque ayudar es el mejor sentimiento y salvar la vida es un honor, un orgullo y eso no es cualquier cosa porque esa persona va a estar agradecida contigo por el resto de su vida, y tú, si te sientes deprimido triste o que no tienes solución, claro que la tienes, habla, hazte escuchar, y no cometas ese grave error como es el de quitarte el preciado regalo de la vida porque tienes mucho por delante y hay personas que te aman, siempre hay alguien, alguien te ama, puedes crecer, puedes ser el futuro de algo impresionante, puedes lograrlo, porque siendo tú mismo ya es suficiente.


Por Camila Vergara Arámbulo
Alumna 3ro. de Secundaria

REFERENCIAS: http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression (World Health Organization, Depresión, 22 de marzo del 2018)


domingo, 18 de noviembre de 2018

Middle School Oratory Contest

The benefits of public speaking are many and maybe we don’t give such skill an important weight. However, it does have it. A person that develops such ability, is able to:
  • Be conscious of personal potential
  • Have more confidence
  • Assume leadership in a group
  • Become more definite
  • Lose fear of affronting different challenges
  • Learn performance skills
  • Have the pleasure of sharing, motivating or inspiring people
  • Impulse listening, reading and writing skills
  • Become more conscious or responsible of the effect you have in others.


I must say how proud I feel of Lomas Hill for impulsing contests in which such abilities are pushed forward. But most of all, how delighted I am for having this six young learners up front, showing what they are capable of and giving each and everyone of us an important message about a topic of their own interest. Today, teenagers have a lot to say, and giving them a space to do so is the responsibility of educators.

María José Plascencia Saavedra Academic Principal / IB Coordinator

domingo, 11 de noviembre de 2018

El niño con complejo Alfa - 2a. Parte

Cómo restaurar la autoridad parental con un niño alfa
La buena noticia es que hay varias opciones para restaurar nuestro lugar legítimo con un niño alfa. En ningún caso, la paternidad ha tenido como misión ser una pesadilla, y hay razones para creer que es posible cambiar la situación cuando la crianza se ha vuelto difícil de poner en práctica.

Bajo el comportamiento de un niño alfa se encuentra una desesperación oculta relacionada con el hecho de que el niño debe depender de alguien que asumirá la responsabilidad. La tarea es demostrar de manera convincente al niño, a través del dominio benevolente de un adulto, que esta última es su mejor opción y que seguramente es la respuesta que busca. El desafío para el adulto es recuperar el control de la danza del vínculo para que el niño pueda ser liberado de su posición alfa. El desafío es que necesitamos ver al niño alfa como realmente es, un niño guiado por sus instintos para evitar la vulnerabilidad de depender de sus vínculos más cercanos para su apoyo. Este problema no se aprende en absoluto, es realmente instintivo y emocional. Hay muchos que malinterpretan el comportamiento del niño alfa con independencia y liderazgo en lugar de entender la desesperación que lo subyace. Los niños de Alfa tratan de cuidarse a sí mismos y de sentirse seguros en su entorno. Desafortunadamente, esta misión es muy pesada de llevar. Los problemas de comportamiento encontrados con los niños alfa son sintomáticos de la problemática subyacente a la atención. No podemos decirles qué hacer porque se ven obligados a ordenar a otros, cómo desean que se les brinde atención.

Además, estos niños se resisten a cualquier forma de control porque son los que deben guiar a los demás. Se sienten frustrados porque sus necesidades de relación no están siendo satisfechas. Además, a menudo sucede que no quieren comer lo que les ofrece su proveedor adulto, y esto, por la sencilla razón de que el hecho de ser alimentados puede generar dependencia de la que se defienden con brío. Por lo tanto, si no podemos concebir que la fuente de los problemas del niño alfa provienen del vínculo, es muy probable que solo ataquemos los síntomas de tal manera que el complejo alfa se verá exacerbado. Una solución permanente para garantizar que los instintos alfa del niño se desbloqueen, se basa en el principio de que el adulto debe recuperar el control de la relación padre-hijo.

Para hacer esto, es esencial que el adulto invite al niño a depender de él para llevarlo a una dominancia benevolente, y esto, a pesar de los problemas de comportamiento del niño. Debe recordarse que un niño alfa es un niño "atorado".

Más específicamente, para este niño todo funciona en la dirección opuesta, es decir, que sus vínculos más cercanos sufren las repercusiones de sus comportamientos más abominables. Además, los instintos naturales de la paternidad no pueden guiar ni trabajar con un niño alfa; La falta de dependencia del niño, en el adulto crea una situación que es más que desconcertante.

Seis pasos para invitar al niño alfa a adoptar una posición de dependencia

No es raro escuchar que el niño alfa necesita "más agarre" para enseñarle una lección, porque tiene niveles considerables de resistencia y oposición, así como la frustración y la agresión. El problema alfa no proviene de lecciones que no se hayan aprendido, sino de una falta de confianza del niño hacia su proveedor adulto. Si la respuesta de un padre a un niño alfa es aprovechar la vulnerabilidad del niño, quitarle las cosas que le son queridas, castigarlo e imponerle una autoridad todopoderosa, es muy probable que esto difícilmente contribuirá a fomentar la dependencia del niño con respecto a los padres. Sin embargo, un padre no puede permitirse el lujo de rendirse a las demandas del niño o ser
incapaz de dirigirlo cuando ocurren interrupciones y eventos imprevistos. El lugar donde se debe dirigir al niño alfa es el de un dominancia benevolente, es decir, que el padre estará a cargo y que el niño no percibirá el cuidado proporcionado por el adulto como indeseable y perjudicial. Además, se debe enfatizar que el padre puede demostrarle al niño que él o ella es lo más valioso, siendo cálido, generoso y capaz de establecer límites distintos, al mismo tiempo que gestiona las contrariedades que se presenten.

1. Encontrar tu posición alfa

Una de las estrategias más efectivas para domar a un niño alfa es tomar su propia posición alfa como adulto. Debes decirle al niño en todo momento que puedes cuidarlo y protegerlo. Es esencial que encuentres este lugar que está dentro de ti y que indica que deseas cuidar de él. Además, debes considerarte fuerte y susceptible de que puedes cuidarlo adecuadamente. Puede que no siempre te sientas así, pero la conexión con el niño es un paso adelante que es crucial para desbloquear el problema alfa existente. Por ejemplo, si un niño con un complejo alfa se da cuenta de que puede molestar y desafiar a sus cuidadores adultos, es una apuesta segura que la confianza que tiene en sus cuidados no será fácil de adquirir. Como adulto responsable, es mejor que no vaciles ante las demandas incesantes del niño alfa, incluso si se siente extremadamente frustrado. Al hacer esto, le demuestras que tienes una fuerte presencia alfa y lo alientas a que se acerque más a ti. Sin embargo, si le haces sentir que es excesivo o intolerable, solo fortalecerás su posición alfa.

2. Invitar al niño a un estado de dependencia

Para invitar al niño alfa a adoptar una posición de dependencia, debes asegurarte de que el niño sienta que puede confiar en ti en su seguridad y bienestar. En realidad, una relación antagónica solo intensificará la actitud alfa del niño. Vale la pena mencionar que es difícil establecer una relación de confianza entre el niño y el adulto cuando la autoridad parental se utiliza con el fin de controlar al niño alfa, quitándole objetos importantes para él o rechazando los privilegios acordados, con el fin de obtener el cumplimiento de las normas. Retirar objetos y otras formas de disciplina basadas en la separación, pueden transmitir al niño el mensaje de que la relación es condicional y se basa únicamente en el hecho de que debe mostrar un comportamiento adecuado. El padre debe ser capaz de manejar el comportamiento explosivo, teniendo cuidado de no usar su poder sobre el niño de manera adversa o forzándolo a cumplir. Además, el adulto debe saber cómo liderar una tormenta y reconocer que puede cuidar al niño mientras encuentra una solución para superar este momento que llamaremos punto muerto. Cuando surge un conflicto, es mejor que el padre evite la confrontación con el niño y enfatice que la discusión de los sentimientos y comportamientos del niño se llevará a cabo después del hecho. Esta forma de proceder puede promover claramente la preservación de la dignidad del niño, así como la de los padres. (manejo de incidentes).

3. Tomar la iniciativa durante las actividades

Una estrategia que ha demostrado ser rentable con el niño alfa es encontrar oportunidades para que el niño dependa del adulto para su cuidado. Entre otras cosas, salir de casa para llevar al niño a caminar puede ayudar a lograr este objetivo. Sucede que muchos niños alfa se niegan categóricamente a abandonar la casa, en gran parte porque la solicitud fue hecha por el adulto (a cargo del niño) y por tal motivo su hogar también es un remanso de paz y seguridad. A pesar de las objeciones del niño, simplemente sacarlo de la casa a una nueva ubicación puede cambiar temporalmente su posición alfa.
Además, realizar actividades fuera del hogar les brinda a los padres la oportunidad de cuidar y demostrarle al niño que puede confiarles su cuidado y protección. Por otro lado, los padres pueden beneficiarse del hecho de que el niño debe depender de ellos cuando está enfermo o tiene dificultades. Además, esta situación es un buen momento para invitar al niño alfa a pasar a una posición de dependencia. De hecho, participar de manera eficiente de un cuidado que ayude al niño a recuperarse o encontrar una solución a sus problemas, le da al niño alfa la sensación de que puede confiar en sus padres y que él puede depender de ellos para satisfacer sus necesidades.

4. Satisfacer sus necesidades en lugar de sus demandas

Uno de los desafíos que enfrenta un niño alfa es que hará muchas demandas a sus cuidadores adultos. Es imposible cuidar a un niño respondiendo constantemente a sus peticiones, porque al hacerlo, continuará orquestando sus cuidados. Si queremos domesticar a un niño alfa, es necesario satisfacer sus necesidades en lugar de sus demandas. Para satisfacer sus necesidades, el adulto debe eclipsar las demandas del niño otorgándole más de lo que originalmente solicitó. Por ejemplo, si un niño alfa requiere que un padre lo vista con sus calcetines y zapatos (aunque él mismo puede hacerlo), sería
mejor que el padre no esté de acuerdo con esto. Solicitar y no cumplir. El padre también puede interceptar la solicitud del niño y hacer esta solicitud sutilmente su idea. De hecho, el cuidador podría decirle al niño que estaba a punto de hacer lo que le pidió. También puede señalar al niño cuánto le gusta vestirlo y que, en ocasiones, todas las personas sienten la necesidad de ser atendidas. Cuando el padre esquiva la solicitud del niño y aborda la necesidad subyacente (el derecho a la atención del padre), esto revela al niño que el padre lo entiende, que es capaz de cuidarlo y el niño puede confiar en él. Si bien algunos padres pueden tener dificultades para frustrar a su niño exigente, parece ser una
de las mejores maneras de iniciar con éxito los cambios con un niño alfa. Con todo, es esencial que el padre entienda que no puede responder a las solicitudes del niño. Por otro lado, debe satisfacer sus necesidades y dirigirlo.

5. No mantener batallas alfa con el niño

Algunas cosas deben evitarse cuando tratamos con un niño alfa, incluida la negociación con él o ella, o la consulta con él sobre temas relacionados con su atención. De vez en cuando, sucede que los padres le hacen demasiadas preguntas al niño sobre su cuidado (por ejemplo: ¿Tienes hambre, estás cansado, quieres ir al parque?), Y esto demuestra, que no logran descifrar sus necesidades y satisfacerlas. Además, hay que mencionar que cuando el adulto transmite sus temores, sus decepciones, su pena y sus reproches al niño, solo refuerza la posición dominante del niño. Tomar la iniciativa con un niño alfa significa que el padre conoce las necesidades del niño y luego asume la responsabilidad de cuidar al niño, lo que llevará a satisfacer sus necesidades.

6. Ocultar tus necesidades

Es esencial que el adulto oculte sus necesidades, porque el niño puede descifrar los temores y preocupaciones del adulto, lo que puede empujarlo a cuidar a sus padres. La posición alfa del niño se fortalecerá cuando un niño se mueva de la posición dependiente para cuidar al padre, y también cuando el adulto señale al niño que no es necesario y que él como padre es responsable de cuidar del niño. Si bien la vida puede parecer difícil y compleja para los padres, apoyarse en otros adultos y proteger a un niño de los problemas como adultos puede ayudar a asegurar que la relación padre-hijo no se revierta. Sin embargo, puede ser doloroso para el adulto ocultar sus emociones y reacciones ante el comportamiento ingobernable del niño alfa. Por lo tanto, puede ser útil tener en cuenta
que el niño está obligado a hacer valer su posición dominante y que ésta es una forma que tiene la Naturaleza para ayudar al niño cuando pierde la confianza en su adulto proveedor.

También es importante que el padre no pierda la esperanza y se sienta abrumado por la culpa y el dolor considerando la razón por la cual los eventos se desarrollaron de esta manera para el niño. El camino a seguir para el adulto es vivir y respirar un paso adelante del niño alfa, como si fuera la respuesta para el niño. Como resultado, esto puede implicar que el adulto debe descubrir y persuadir al padre alfa que reside en él. Por otro lado, puede significar que el padre o la madre tienen que confiar mucho en su amor por el niño y hacer resoluciones firmes para revertir la situación. Además, esto implicará que el adulto tendrá que creer en él como una respuesta a su hijo y que tendrá que llevar al niño a visualizarlo como su mejor activo. Por otro lado, será necesario que el padre busque
respuestas para que pueda progresar en sí mismo con comprensión y persistencia, a fin de guiar la relación con su hijo. Si podemos percibir al niño alfa por lo que realmente es, podremos demostrarle adecuadamente que somos la respuesta a su búsqueda. Cuando un adulto toma la iniciativa a través de una dominancia benevolente, permite que el niño descanse en la paz y el cuidado que proporciona, y de ese modo ayuda al niño a liberarse de su sed de conexión.

Traducción francés-español
Francisca Castillo
Psicoterapeuta
Foto cortesía de Pixabay

Références
1. Gordon Neufeld, les enfants alphas: reconquérir notre place légitime dans leur vie,
cours en ligne (Institut Neufeld, Vancouver,
2013),https://www.institutneufeld.org/product-page/les-enfants-alpha
2. Le concept de l’enfant alpha et de l’attachement hiérarchique fait partie du travail théorique propre à Gordon Neufeld et de sa contribution à la science développementale et relationnelle. Pour plus d’informations, veuillez-vous rendre à l’Institut Neufeld https://www.institutneufeld.org/ ou consulter le livre de Gordon Neufeld et de Gabor Mate - Retrouver son rôle de parent Tous droits réservés Deborah MacNamara Dre. Deborah MacNamara, auteur de Grandir, jouer, s’épanouir, est membre du corps professoral de l’Institut Neufeld, ainsi que directrice de Kid’s Best Bet, un centre de consultation et de ressources familial. Pour de plus amples informations veuillez visiter www.macnamara.ca etwww.neufeldinstitute.org




domingo, 4 de noviembre de 2018

El niño con complejo Alfa - 1a. Parte


Actualmente estamos viendo un aumento notable en el número de niños con complejo alfa. Este fenómeno sigue siendo poco claro e incomprendido, aunque es insidioso y su alcance es inconmensurable. Esta coyuntura contribuye a que la crianza de los hijos y, a veces, la enseñanza sea conflictiva, por no decir una pesadilla. El problema es uno de dominancia, es decir, que la danza relacional entre el adulto y el niño se ha invertido. (1)

Más precisamente, el niño está vinculado al adulto, sin respetar el orden jerárquico de las relaciones humanas. El niño no percibe al adulto, como quien está a cargo y quien lo cuida, el niño se siente forzado emocional e instintivamente para moverse a la posición alfa comúnmente ocupada por el padre. Este proceso no se aprende y no es consciente en el niño. Por el contrario, está arraigado en los instintos innatos alfa y dependencia que encontramos en los humanos. El desafío es pensar en la problemática alfa por lo que realmente es, un niño que se guía por sus instintos para evitar la vulnerabilidad de depender de sus vínculos más cercanos, para mantenerse a cargo de sí mismo y de sus seres queridos. Como resultado, los niños que manifiestan un complejo alfa han tomado sus necesidades de vinculación en sus propias manos en lugar de entregarlas a otros (un padre).

Los padres suelen describir a los niños alfa como dominantes, autoritarios, exigentes e insatisfechos. Además, estos niños se consideran iguales a los que deben tomar decisiones y deben dictar a los adultos cómo deben cuidarlos. De hecho, los niños que mantienen una posición alfa con los adultos continuamente demuestran resistencia y oposición a los que tratan de guiarlos. Los niños Alfa frecuentemente se sienten frustrados, tratan de culpar a los demás y pueden sentir ansiedad y angustia. Creen firmemente que son los amos del hogar y se quedan perplejos cuando otros miembros de la familia intentan decirles qué hacer, por la sencilla razón de que se sienten responsables y capaces. Toman decisiones en su entorno inmediato. El problema que caracteriza a los niños que juegan un papel dominante o que están en posición alfa, no es uno de poder (como se percibe a menudo, y esto, erróneamente), sino más bien, uno que tiene su origen en la desesperación. Por alguna razón, el niño ha perdido la confianza en las capacidades de sus cuidadores adultos para cuidar y satisfacer sus necesidades. Por lo tanto, el único recurso instintivo de este niño será ocuparse de sus necesidades personales. Las razones por las que los niños ya no confían en los responsables a veces son evidentes, pero a veces no son tan obvias. Es fácil comprender por qué los niños pierden la fe en los padres descuidados o abrumados por su tiempo libre o sus dependencias. Estos adultos transmiten al niño el mensaje de que no pueden confiar en ellos para satisfacer sus necesidades y garantizar su protección y bienestar.

De hecho, el aumento en el número de niños alfa sería lógico y fácil de explicar si solo consideramos estos casos. Sin embargo, también estamos presenciando problemas de dominancia en las familias donde reina el amor y el afecto, y donde los padres se esfuerzan por alentar a sus hijos a convertirse en individuos social y emocionalmente responsables. Por lo tanto, ¿qué da lugar al aumento significativo en el número de niños que ocupan una posición dominante y cómo podemos comenzar a comprender el verdadero significado de este fenómeno?

¿Cuál es la base del problema Alfa ligado a los niños?

Para aclarar esta pregunta, debemos volver al cuadro de inicio y hacernos esta otra pregunta: ¿Qué es lo que más necesita un niño en la vida para prosperar? La respuesta es vínculo.

Más específicamente, la invitación a existir en presencia de otros, a ser visto y amado por quien es, y a tener sentimientos de pertenencia, lealtad y similitud con aquellos con quienes está vinculado. Sin embargo, un componente crucial que se suele omitir en la comprensión de la vinculación, es que su función es hacer que un niño dependa de quienes lo rodean. En otras palabras, el niño se encuentra en una posición extremadamente vulnerable, ya que debe depender de otros para satisfacer sus necesidades y asegurar su bienestar. Como adulto, es normal perder de vista el grado de vulnerabilidad requerida para depender de otra persona. De hecho, me doy cuenta de este estado cuando tengo que tomar un taxi o un avión. En particular, me doy cuenta de que estoy cuestionando si puedo confiar en que el piloto o el conductor puedan llevarme a mi destino de manera segura y cuidarme adecuadamente. Si Definitivamente, esto da una nueva apreciación a la expresión "conductor trasero".

Cuando dependemos de otro individuo, tendemos a buscar signos que revelen que nuestra confianza y cuidado están en buenas manos.  ¿Hay algo sólido que provenga de esta persona en quien podamos confiar y encontrar un terreno fértil? En realidad, podríamos pensar que estamos enviando este mensaje como padres, pero la pregunta que se debe hacer es si nuestros hijos lo creen o no. Por ejemplo, de vez en cuando los niños nacen demasiado sensibles a la sociedad en la que viven, y por esa razón ven y sienten todo al extremo. Esta hipersensibilidad les impide discernir si un adulto es lo suficientemente fuerte y responsable, y si tiene las cualidades necesarias para cuidarlo.

Podemos ver muchas razones por las cuales los niños buscan asumir una posición dominante en sus relaciones con los adultos. Podemos considerar, entre otras cosas, las experiencias adversas que surgen de una disciplina excesiva basada en la separación, la paternidad democrática o la dificultad de los padres para tomar una posición alfa en el hogar, que quieren ser al mismo tiempo inalterables y benevolentes.

A veces se produce un accidente trágico, una pérdida considerable o una enfermedad en la vida del niño. Estos eventos pueden llevar a revertir los roles entre los diversos miembros de la familia. Dando como resultado, que el niño no se sentirá seguro de que un adulto realmente tenga las habilidades necesarias para asumir su protección y cuidado. Cabe señalar que los problemas alfas ocurren por una variedad de razones, y que ocurren en todos los tipos de hogares, independientemente del origen étnico, el nivel de educación de los padres, el estatus socioeconómico o un status de una paternidad privilegiada.

Cuando un niño se siente responsable de orquestar su cuidado, el error más importante que podemos cometer es confundir esta demostración de fortaleza con madurez o independencia. De hecho, este no es el caso, ya que es un acto de desesperación y, por lo tanto, la obligación de hacer que este niño descanse, al cuidado de adultos que se preocupan, se vuelve imperativa.

El principal desafío es tener en cuenta es el hecho de que cuando un niño toma la iniciativa, no puede considerar simultáneamente sus necesidades de vinculación y sus necesidades de maduración (juego, recreación, crecimiento).

En realidad, se debe hacer un sacrificio entre estos dos tipos de necesidades, ya que el niño no es libre de adoptar una posición de dependencia y de enfocarse en sus necesidades infantiles. Incidentalmente, el vínculo prevalecerá sobre la maduración, y por lo tanto, la necesidad de sobrevivir y cuidarse será predominante, y esto será a expensas del descanso, el juego y el crecimiento del niño.

Continuará...

Traducción francés-español
Francisca Castillo
Psicoterapeuta
Foto cortesía de Pixabay

Références 1. Gordon Neufeld, les enfants alphas: reconquérir notre place légitime dans leur vie, cours en ligne (Institut Neufeld, Vancouver, 2013),https://www.institutneufeld.org/product-page/les-enfants-alpha