lunes, 16 de diciembre de 2019

My UK Experience



When I knew about this trip, I was really interested. As time went by and the trip approached, I became more nervous because the truth is that it is very difficult for me to be without my parents. It was my first time without my parents on a long trip. When we arrived at the airport I began to worry and I felt bad because I was going to miss my parents so much. 

The first 3 days of the trip were very difficult for me, every night I thought about my parents and I was sad. Then I learned that you always have to enjoy what we have, no matter how, or when, or where. The important thing is that you have a good time with the people you love. Every day you have to sleep at 11:00 PM and you need to wake up at 7:30 AM because the breakfast starts at 8:00. In this camp, we did many activities that made my sorrows and worries go away. We went to a lot of places, what I liked the most was when we went to a football match. We visited the Harry Potter Wizarding World. Not all the time was playing, running, etc. Also, we had 3 classes of 45 minutes each between each class we had a 15-minute break. 

In these classes I learned a lot of British English. The food of the summer school is not always delicious, but most of the food is very good. I like it a lot! In the boy’s and girl’s house you can play ping pong, little football, you can play the piano, etc. 

So you don’t get bored in your free time. 

The truth is that this trip changed my life, made me more responsible and more self-sufficient. I wouldn’t change anything of this trip, because on this trip a knew more friends from Mexico and also of Spain, Italy, Japan, etc. I will never forget this experience. I want to thank my parents because of all the effort they did so I could have this incredible trip. Also, I want to thank all the friends that support me on the trip. All the effort was worth it. Thank you!

Patricio Vivanco
8th Grade Student

lunes, 9 de diciembre de 2019

La autorregulación en niños de preescolar.

La edad preescolar, es una época de grandes logros en el aprendizaje, especialmente en los aspectos socioemocionales ya que los niños comienzan a ser más verbales, sociales y se controlan mejor. El juego con sus pares se vuelve una actividad principal en su desarrollo y para poder participar con otros, es necesario que desarrollen estrategias de autorregulación. 

La autorregulación, es el proceso de ejercer control sobre nuestras acciones (permitiéndonos pensar antes de actuar), procesos de pensamiento y emociones. Los niños aprenden y adquieren gradualmente, las habilidades de autorregulación, las cuales incluyen: expresión adecuada de emociones, interiorización de reglas, control de impulsos y espera de la gratificación inmediata. 

El papel de la persona adulta, es de guía, la cual debe dejarles de manera gradual la responsabilidad de sus propias acciones. Es por ello, que debemos promover que los niños hagan elecciones propias y observen las consecuencias de actuar de una u otra manera. En la interacción cotidiana con los niños, padres y profesores podemos promover este desarrollo a través de acciones específicas.



Existen tres tipos de autorregulación que son la conductual, emocional y cognitiva. Aunque se pueden dividir para describir cómo se desarrollan y se promueven, cada una está interrelacionada entre sí.  

Autorregulación Conductual: Es la habilidad para inhibir acciones, incluye la habilidad para no hacer algo y la habilidad para controlar la velocidad con que se hace.


¿Cómo podemos promover el desarrollo de la autorregulación conductual?  

·        Establece reglas claras y consistentes que le permitan a tu hijo una mayor autonomía y regulación. Es importante que sean claras, cortas y razonables para su edad. Una regla básica que suele favorecer la autorregulación es: “tú puedes cuidar de ti y de los demás, sin dañarte, dañarlos o dañar las cosas”. 
·        Brinda opciones de acciones a realizar. Por ejemplo, en vez de decirle “no agarres los juguetes” puedes decir “Ahorita no puedes sacar los juguetes pero podemos leer un cuento”.


·        Da oportunidades para elegir. Aún cuando las cosas que debe hacer el niño son parte de la rutina podemos darle la oportunidad de elegir entre alternativas. Por ejemplo: ¿Quieres avena o granola para desayunar?


·        Ayúdalo a tomar decisiones: Haciéndole preguntas sobre las consecuencias que obtendrá si toma una u otra decisión. “Si te gastas lo que has ahorrado tendrás que empezar a ahorrar otra vez para comprar el juguete que quieres, si lo sigues ahorrando en poco tiempo podrás comprarlo”. 


Autorregulación Emocional: Es la habilidad para regular las emociones. 


¿Cómo promover la autorregulación emocional? 


      Las personas adultas apoyamos en este sentido, en la medida en que le damos nombre a las emociones, modelamos lo que podríamos hacer ante estas y promovemos que el niño reconozca su emoción. Por ejemplo, podemos ayudar a nuestro hijo a autorregularse cuando se muestra enojado y le decimos: “estás tan enojado que prefieres no ir a cantar con tus amiguitos”, compartirle estrategias que podría poner en práctica para abordar la emoción: “cuando yo me enojo busco un espacio tranquilo, respiro y cuando siento que ya quiero estar con los demás salgo y voy con ellos”.


 Autorregulación Cognitiva: Es la habilidad para planear, enfocar la atención en una tarea determinada, solucionar problemas. Incluye la habilidad para esperar y no obtener lo que se desea de manera inmediata. 


¿Cómo podemos promover la resolución de problemas de manera reflexiva?  

·        Ayuda a tu hijo a pensar lo que pasará después, por ejemplo al leer un cuento detenerse y preguntar “¿qué crees que pase cuando el niño llegue a su casa?

·        Bríndale un apoyo gradual  según sus necesidades, por ejemplo al resolver un problema primero decirle cómo hacerlo y poco a poco dejarlo que él decida qué hacer.

·        Haz uso de materiales que refuercen la planeación, por ejemplo rompecabezas o bloques. 



¿Un niño que obedece es auto regulado?

El hecho de que un niño obedezca no significa que tiene la capacidad de autorregulación. Si un niño siempre hace lo que le piden pero no puede tomar decisiones propias o no sabe cómo reaccionar en situaciones que le resultan nuevas está siendo regulado por otros.


Los niños que tienen mejor autorregulación muestran mayor autoconfianza, autoestima, mejores habilidades cognitivas y sociales, son más independientes y tienen mayor habilidad para manejar el estrés y la frustración. 


Vanessa Y. Reyes Herrera
Colegio Lomas Hill
Coordinación de Psicopedagogía
Campus Santa Fe

www.lomashill.com


Referencia:
Bronson, M. B. (2000). Self-regulation in early childhood. Nature and nurture. USA: Guilford.
Riley, D.; San Juan R.; Klinkner, J.; Ramminger, A. (2008). Social & Emotional Development: Connecting Science and Practice in Early Childhood Settings. St. Paul, MN: Redleaf Press

domingo, 1 de diciembre de 2019

Una experiencia universitaria fascinante.


A lo largo de mi vida he tenido diferentes experiencias. Si alguna vez creí haber tenido claro el panorama universitario, vivir esta experiencia me hizo dar cuenta que no era así. Por parte de la escuela fui invitada a Stanford al programa de Pre-Collegiate Summer Institutes el cual consistía de dos semanas en la Universidad de Stanford.

Durante estas dos semanas tuve diferentes clases, viajes a San Francisco y actividades dentro del campus. En las dos semanas que asistí tuvimos
diferentes clases todos los días. Sin embargo, uno pensaría que las clases que se van a tomar son mate, writing, ciencias, entre otras. Cuando me dieron el horario y vi todas las diferentes clases y sus nombres me entró la curiosidad de saber en qué consistía cada una de ellas. Conforme los días iban pasando me di cuenta que cada una de las clases tenían una cosa en común; todas se relacionaban con aspectos de la vida, del día a día de uno. No sé los demás pero por mi mente nunca cruzó la idea de tener clases como toma de decisiones o liberando tu potencial personal.

A pesar de todo esto, yo tuve dos clases favoritas: Anatomía y cómo derrotar al cáncer. Desde muy chica he sido una persona a la cual le ha interesado la medicina pero nunca me vi a mi misma tocando un cerebro o unos pulmones. En anatomía nos llevaron al laboratorio en el cual tuvimos la oportunidad de tocar corazones, pulmones, tanto sanos como de fumadores, un cerebro y ciertos riñones. Por el otro lado, la clase de cáncer mi interesó mucho porque es una enfermedad desconcertante que te explica mucho acerca de cómo funciona el cuerpo humano.

Además de tener clases tuvimos excursiones. El primer día que salimos de Palo Alto fuimos a ver un partido de baseball en San Francisco. Al día siguiente nos llevaron al museo de “California Academy of Science”, al “Golden Fate” y a “Pier 39”. Claro, no podía faltar la visita al centro comercial.

Desde otro ángulo, esta la parte social. Nunca me había imaginado las grandes amistades que uno puede hacer en dos semanas. Yo viajé con un amigo, pero al llegar al campus nos separamos; él se fue a una casa y yo a otra.  Al llegar a mi casa conocí a mi roomie y pensé “creo que no me voy a llevar muy bien con ella”, pero no fue así. Pensé que me iba a costar trabajo hacer amigos ya que yo me consideraba de cierto modo penosa. Sin embargo, a la una hora de estar ahí ya tenía lo que se convirtieron en mis mejores amigas. Conforme el viaje fue transcurriendo hice más y más amigos, amigos con quienes hoy en día sigo en contacto.

Hablando por mí, aprendí bastantes cosas de la gente, su cultura e intereses. La experiencia de convivir con personas y culturas de todo el alrededor del mundo es fascinante. Coincidir con personas que disfrutaban el estar ahí y tener intereses en común es algo que nunca voy a olvidar.

Tener la oportunidad de ir a una de las mejores universidades del mundo fue algo que siempre voy a tener presente dentro de mí. Saber que el impacto para las universidades hoy en día no es solo a nivel académico sino también a nivel deportivo, artístico y social, es una de las cosas que me entusiasman por todo lo que desarrollo en mi vida diaria. Me dí cuenta que tener la mente abierta, no estar aferrado a algo en particular y probar cosas nuevas es lo mejor que uno puede hacer.


María Quintero
Alumna de 9º Grado
Colegio Lomas Hill

www.lomashill.com