lunes, 25 de noviembre de 2019

Abracadabra.


Abracadabra...Desapareció, no la encuentro, quiero verla y no la encuentro.

El día estaba nublado y con lluvia, hacía frío,no me gustan esos días. Ese día...¡PUM! como por acto de magia se fue, desapareció, no la vi más y no la veré nunca más.
Tengo recuerdos de ella, no todos pero sí muchos. El aire huele a ella, las canciones cuentan su vida, las fotos me dicen que no se ha ido, la luna la inmortaliza, los atardeceres hacen de ella el mejor de los poemas.

Hoy quiero salir a buscarla, quizás en un sueño, quizás lejos de aquí, quizás dentro de mí, solo que la vida no para, me lleva como si no la hubiera perdido, me exige continuar y dar lo mejor de mí y yo no tengo tanta fuerza ni energía. Quiero gritarle al mundo que se detenga pero también entiendo por qué no se detiene.



Lo curioso de que ella desapareciera, como por arte de magia, es que me gusta la magia y ella me la enseñó. Nunca mencionó que desaparecería de un segundo a otro pero sí me dijo que la vida era magia y que la magia es creer en lo extraordinario, lo imposible, lo que está fuera de la lógica, es dejarte sorprender y dejar que las cosas sucedan a veces sin entender el cómo y el por qué.

En este acto de desaparición no hay truco, pero sí mucho aprendizaje, el cual tengo laintención de transmitirles: Vivan a lo grande, apoyen muchas causas, sean fieles a ustedes mismos, entréguense a lo que hacen, amenlocamente, cuídense, hagan ejercicio, coman saludablemente, duerman bien, estén menos en el celular y estén más presentes en el aquí y el ahora.


Ana Montenegro
Coordinación Deportiva

lunes, 18 de noviembre de 2019

Stanford Pre-Collegiate Studies: una experiencia que te cambia la vida.

Yo soy Gabriel Gómez y estoy cursando el tercer grado de secundaria. Creo que en mi vida han pasado muchas experiencias que me han ayudado a crecer y ser mejor persona, sin embargo, una experiencia que amplió mi perspectiva y me ayudó a ser la persona que soy hoy, fue ir a Stanford Pre-Collegiate Studies. En esta experiencia tuve la posibilidad de irme a estudiar dos semanas a la universidad de Stanford en California. Al principio creí que iba a tener mucha nostalgia y que iba a extrañar estar en México, pero cuando llegué allá, todos los nervios desaparecieron y no hubo un solo día en el que me sintiera nostálgico o mal. Esta fue una experiencia que realmente me cambió la vida y me dio muchas herramientas para tomar las mejores decisiones. En esta experiencia logré no sólo conocer nuevas culturas, sino que también las pude vivir, conocí a gente de lugares del mundo que jamás creí conocer. En Stanford Pre-Collegiate Studies tuve la oportunidad de trabajar en un proyecto llamado Global Solutions Project (GSP) en el que yo junto con gente de Chile, Australia, Perú y muchos otros lugares, hablamos y discutimos sobre la historia, los recursos, la cultura y los problemas de una isla, los cuales teníamos que resolver. 

En esta experiencia tomamos clases de diversos temas, ya fuese desde ciencias de la óptica, la anatomía y la fermentación, hasta temas de diseño como “design thinking” y diseño de juegos. Para mí, la clase que más me interesó fue la clase de “design thinking”, ya que para mí es una clase que te ayuda a la resolución de problemas con las herramientas del diseño. Stanford Pre-Collegiate Studies fue una experiencia que no solo me dio herramientas para mi vida diaria, sino que con este pude vivir un poco de cómo es estudiar en una universidad, sin embargo, creo que lo más me cambió fue convivir con gente de muchas partes del mundo y así conocer todas esas culturas. 


En esta experiencia también pude viajar a San Francisco y conocer el Golden Gate Bridge, Pier 39 y hasta nos llevaron a ver un partido de baseball en el que se siente un gran ambiente. También tuvimos una fogata, la cual fue una gran experiencia en la que compartimos más sobre nuestra cultura y convivimos entre todos los países. Para mí el evento que más me gustó fue el Multicultural Exhibition en la que todos los estudiantes de cada país nos juntamos para organizar un baile que nos representara. En este evento también pudimos conocer las diferentes culturas y probar dulces de todas las partes del mundo, la comida que más me impactó fue la carne de canguro que trajeron los australianos. Stanford Pre-Collegiate Studies fue una experiencia inolvidable y que de verdad te cambia la vida. Gabriel Gómez González Alumno de Secundaria

domingo, 10 de noviembre de 2019

Lo emocional, parte importante en el preescolar.

Llevo muchos años trabajando con niños en edad preescolar y estoy convencida de que la parte emocional es lo más importante en esta etapa y que al tener esta parte emocional estable, lo académico viene de la mano.
Me pregunto, ¿Por qué los papás buscan colegios en donde a los 4 años los niños, lean, escriban, hagan sumas, restas y piensan que la parte académica es lo más importante para triunfar en la vida?
Les quiero dar mi opinión, sin educación emocional, no hay oportunidad de resolver problemas y aprender. En el preescolar hay que ayudarle a los niños a identificar lo que sienten y en donde sienten las emociones, en la panza, en la garganta o en la cabeza. Ayudar a reconocerlas, expresarlas y darles el tiempo para que la suelten y la identifiquen.  Es importante darles herramientas para regular las emociones y así evitar la baja autoestima, inseguridad y comportamientos compulsivos.

La inteligencia emocional es la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar los estados anímicos, es tener la destreza para saber que pasa en el propio cuerpo, qué sentimos;  contar con las herramientas para reconocer aquello que no nos gusta y motivarnos a salir adelante, tener empatía y habilidades sociales.
El desarrollo de las emociones es más importante que saber leer y resolver ecuaciones. Debemos ayudar a los niños a tener resiliencia y salir adelante cuando algo les angustia o no les gusta, acompañarlos en lugar de evitar que vivan experiencias en las cuales lloran, se frustran o se enojan; acompañarlos a identificar estas cosas, como seguir y expresar la emoción. Claro que para lograr esto, debemos de tener una inteligencia emocional resuelta y estar pendiente de las necesidades y emociones de los niños para ayudarlos a reconocerlas y acompañarlos a auto motivarse y seguir adelante.

Los padres de familia y maestros debemos escuchar para entender las necesidades de los niños y darles las herramientas, no minimizar lo que sienten y permitir que estas emociones se vivan.  ¿Quién no se ha sentido enojado alguna vez o se ha sentido triste? Son cosas que suceden y que tenemos que aprender a sentir y expresar.

Debemos ayudar a los niños para que identifiquen sus emociones y darles siempre opciones que les servirán toda su vida.  Por ejemplo:  
  • Estás enojado porque quieres jugar con el teléfono pero ahorita no te lo voy a prestar, puedes jugar con el tren o con la muñeca, escoge alguno.
  • No te quieres bañar; decide, te quieres bañar llorando o con un juguete feliz.

Siempre hay que hacerles ver que hay opciones y consecuencias en la vida.


Mónica Cervantes Desouches Colegio Lomas Hill Dirección Campus Santa Fe

lunes, 4 de noviembre de 2019

Cuando el “autoestima” bloquea el crecimiento de nuestros hijos.


El autoestima se define como el “aprecio que alguien tiene sobre sí mismo y de su propio valor” (1).

Es decir, es el amor propio que se genera en cada individuo que nace de sus atributos personales: tanto virtudes y habilidades, como áreas de oportunidad.

En la actualidad el tema de cuidar el autoestima de nuestros hijos se ha vuelto muy popular; y no es casualidad.  Ciertamente es un tema crucial y que a últimas fechas ha cobrado importancia dada la apabullante cantidad de información sobre suicidios en adolescentes y jóvenes.  Sin duda un tema para reflexionar a profundidad y direccionar nuestro actuar como padres de familia.

Sin querer minimizar su impacto, hoy pongo en la mesa una reflexión que también es valiosa: ¿Hasta dónde el cuidar el autoestima de mi hijo(a)?  Todos sabemos que los excesos son malos. En este tema en particular, el tener una obsesión por el cuidado del autoestima de nuestros hijos, les exenta de forjar habilidades y características que los preparan para la vida futura: lecciones de vida indispensables para continuar su crecimiento y su paso hacia la madurez y sobre todo: la independencia.

Muchas veces he escuchado argumentos de los padres de familia al respecto de la falta de cuidado que ponemos los docentes en el autoestima de los chicos.  Que si los “exponemos” ante sus compañeros cuando tienen que mostrar sus trabajos, tareas o presentaciones varias. Estos papás argumentan que este tipo de actividades evidencían a sus hijos, los ponen en un escaparate ante los otros niños, quienes sin ninguna piedad hacen burla de sus vulnerabilidades y merman su autoestima.

Los mismos alumnos llegan a casa a contar historias de este tipo y otras similares en un afán de ganar varias cosas 1) atención de los adultos. Para nuestros niños no hay mejor juguete, no hay cosa más “padre” que la atención y cuidado de sus padres. 2) Simpatías o defensores ante las “injusticias” de la vida, como por ejemplo: entregar una tarea. 3) Excusar y desviar la atención de alguna falta cometida.  Lo que hacen es “voltear el foco” o ubicar la responsabilidad en otras personas o situaciones más que asumir lo que les toca.

Es una línea muy delgada entre lo que es cuidar el autoestima de nuestros hijos y, pasar al extremo de la sobre-protección; en la cual, más que dar algo de utilidad, estamos imposibilitando a los niños a desarrollar herramientas que les servirán más adelante, a defenderse, a salir adelante, a enfrentar problemas y personas con las que no están de acuerdo, a negociar, a perder.

¿Cómo distinguir esta línea que puede desdibujarse con facilidad? Es importante estar alertas, tener una actitud observadora; intentar ser objetivos ante los sucesos para poder discernir entre lo que va a construir carácter en nuestros hijos y aquello que puede confundirse con un cariño mal entendido. (1)

Diccionario del Español de México (DEM). Colegio de México. 2019

Lic. Mariana Resa Romo
Vice-principal
IB Coordinator